EA anunció ayer que planteará «un modelo alternativo» al proyecto de reforma del Impuesto de Sociedades aprobado por las diputaciones tras confirmar que mantiene «discrepancias de fondo» con la propuesta defendida por el PNV -su socio en los ejecutivos forales de Vizcaya y Guipúzcoa-, partido al que acusó de actuar de forma «unilateral». La nueva tributación de las empresas reducirá el tipo que se aplica a los beneficios del 32,6% al 28%, y del 30% al 24% en el caso de las 'pymes'. El gravamen general en vigor en el resto de España es del 32,5%%.
EA explicó ayer que presentará enmiendas al texto aprobado el pasado martes por las diputaciones para que sean debatidas en las Juntas Generales antes de la aprobación definitiva de la normativa y anunció negociaciones con los demás partidos para intentar lograr «un acuerdo razonable». Su posición puede ser decisiva en Guipúzcoa -en cuyas Juntas Generales es la segunda fuerza política- si se alía con otros grupos, como el PSE, que también ha rechazado el nuevo impuesto.