El proceso diseñado por Habidite consiste en la fabricación de módulos en una factoría -seis metros de largo, tres de ancho y tres de alto- que llevan ya incorporados en su interior todos los elementos del piso: no sólo las paredes y los revestimientos, sino incluso los equipamientos más comunes, como muebles de cocina, puertas, elementos sanitarios, tarimas, etc.
Así, la construcción de viviendas, de hasta doce alturas, se resume en el ensamblaje de estos módulos y en la conexión de cables y tuberías de cada uno de ellos. Los responsables de diseño han concebido, además, casas del futuro: máximo confort, con elementos de domótica, calefacción radiante e, incluso, gestión informatizada y a distancia de algunos elementos claves de los edificios, así como ahorro energético. Los tejados serán auténticas plantas de producción de energía solar -térmica y eléctrica-, al tiempo que el consumo de agua se minimizará: la que 'salga' de las casas procedentes de las lavadoras volverá a 'entrar' camino de las cisternas de los váteres.