El Juzgado de lo Penal número dos de Logroño dejó ayer visto para sentencia el proceso por el que se juzga a un hombre que increpó a una agente judicial que pretendía practicar una notificación. La Fiscalía, que elevó a definitivas sus calificaciones provisionales, le acusa de un delito de atentado y reclama la imposición de una pena de un año de prisión y una indemnización, en concepto de responsabilidad civil, que asciende a 600 euros.
Los hechos juzgados se remontan a febrero de 2003, cuando una agente judicial destinada en el Servicio Común de Notificaciones y Embargos de Logroño se dirigió a un domicilió de esta ciudad con la intención de practicar una notificación judicial.
El texto de la Fiscalía aclara que, «al no contestar nadie a las llamadas a la puerta del piso», la agente comenzó a rellenar un aviso para introducirlo por debajo de la puerta. En ese momento, llegó el acusado, que era el hijo del destinatario de la notificación, quien, tras recoger el aviso, impidió a la agente coger el ascensor y la increpó con frases como «tú no puedes estar aquí, este espacio es mío o el aviso que me entregas es mal».
La víctima bajó por las escaleras, según el fiscal, «siguiéndola el acusado quien la empujaba e impedía que cogiera el ascensor en otras plantas». La agente judicial se vio obligada a llamar a la Policía, que acudió al lugar. Al final, el aviso fue depositado en el buzón del domicilio. Como consecuencia de los hechos relatados, la víctima tuvo crisis de ansiedad y un estado de insomnio, que precisó asistencia médica. Según aclaró la acusación pública, la víctima tardó quince días en recuperar la estabilidad lesional.
Pelea en el 'Área 7'
También, se dieron a conocer las calificaciones de la Fiscalía en el caso de un portero de la discoteca logroñesa 'Área 7' que, según el texto, sacó a empujones a un hombre que quiso acceder al local sin abonar a la entrada y, una vez fuera, «le hizo un barrido de piernas para tirarlo al suelo, golpeándose al caer contra el asfalto».
La víctima sufrió roturas en la clavícula derecha y traumatismo craneal. Precisó un total de 333 días para curar, de los cuales 13 estuvo hospitalizado. Además, le quedaron secuelas de las lesiones, como vértigos, cefaleas o cicatrices. La acusación pública le imputa un delito de lesiones y solicita dos años de prisión y una indemnización de 40.000 euros por lesiones y secuelas.