En Douala, la ciudad más poblada de Camerún con 3 millones de habitantes, se ha obrado el milagro. Se ha reducido la mortalidad infantil, así como la incidencia de la tuberculosis o el sida. Se podría poner nombre y apellidos a este acontecimiento, aunque su principal artífice jamás permitiría que se le atribuyera este mérito. Alberto Piubello, médico italiano, lleva once años en Camerún al frente del Servicio Católico de Salud de la ciudad. Invitado por Manos Unidas, Piubello ha visitado Vitoria.
-Lleva más de una década en Camerún. ¿Por qué ese país?
-Desde niño soñaba con ir a África como médico. Mi novia de la época no estaba en absoluto de acuerdo y me hizo estudiar geriatría, que también me gustaba. Sin embargo, seis meses antes de la boda surgió de nuevo la oportunidad de viajar a África. Me propusieron Camerún, donde fui para seis meses, y llevo ya once años.
-¿Qué fue lo primero que hizo?
-Comencé en un hospital de selva para aprender a manejar la medicina tropical y, tras ello, regresé a Douala, donde el Servicio Católico de Salud estaba destrozado.
-Once años después, ¿cómo ha cambiado aquel país que usted encontró?
-Camerún tiene potencialidad pero su sistema de salud sigue siendo fatal. Tiene un médico cada 15.000 habitantes, cuando en España hay uno para 600 personas.
-¿En qué consiste su labor?
-Intentamos rehabilitar y hacer viables los centros de salud con préstamos de bancos y ayudas de ONG. Hasta la fecha, hemos rehabilitado trece centros en Douala. Además, intentamos comprar medicamentos en India, gracias a un programa de la UE, y venderlos a precios baratos. Así conseguimos autofinanciarnos.
-¿Cuál es el mal mayor de África?
-El paludismo y el sida.
-¿Continúan siendo estas enfermedades una condena a muerte?
-Desde que se puede acceder a los medicamentos, hay esperanza pero hay que abordar estas enfermedades de un modo integral. Educar a la población es el mayor reto. Hace unos años, los cameruneses estaban convencidos de que el Sida no existía.
-¿Y en qué medida se ha conseguido frenar el avance del sida?
-Algo se ha avanzado. Se ha reducido la mortalidad infantil, la incidencia de la tuberculosis o el sida, pero tenemos una prevalencia del sida del 5,4%, es decir, de unas 510.000 personas. Y cada año se infectan 10.000 personas más.
Neocolonialismo
-Los países del Sur, ¿se sienten desamparados por Occidente?
-Muchísimo, y con razón. El colonialismo, el neocolonialismo económico, las guerras que llegan de Occidente, la deuda Ésa es su herencia de Occidente.
-Hace falta, por tanto, una mayor conciencia y ayuda internacionales.
-La ayuda debería estar mejor direccionada porque muchas veces no se sabe dónde va a parar la ayuda internacional. Hay que invertir en recursos humanos, formar. Sin embargo, pocas ONG se lo plantean.
-¿África tiene futuro?
-Si dejamos a estos países en paz, creo que sí. Cada uno debe encontrar su forma de vivir, pero hay que darles tiempo.