La mayoría de los avances tecnológicos tienen origen en alguna idea matemática importante. Esta ciencia tiene tantas aplicaciones como circunstancias o problemas. Unas veces para explicar algún fenómeno natural o social o, sobre todo y mucho más importante, para intentar mejorarlo. Son las palabras que resumen el sentido de la aplicación matemáticas para el catedrático de Estadística e Investigación Operativa y vicerrector de la Universidad Rey Juan Carlos I, David Ríos Insua, que pasó por la Casa de las Ciencias de Logroño para explicar las teorías más importantes acerca de esta materia.
En su conferencia, Ríos Insua abordó las relaciones que hay entre dos disciplinas que, aparentemente, son inconexas, como las matemáticas y la política. «Lo que he intentado es ver que muchos de los momentos principales de la política son la toma de decisiones, en muchas ocasiones, en competencia con otros grupos, como es el caso de las situaciones de conflicto», explicó.
Para estos casos, las matemáticas están desarrollando tres grandes teorías. Una se denomina el 'análisis de decisiones', que ayuda a un grupo de personas a tomar una decisión de forma individual. Otra es la 'teoría de juegos', que se centra en situaciones de conflicto en las que hay dos o más personas que no están dispuestas a negociar. La última es el 'análisis de negociaciones', que trabaja sobre casos en los que cabría la comunicación con los otros participantes o componentes para llegar a un acuerdo.
La primera teoría surgió en el siglo XVIII, aunque aún continúan produciéndose avances. El experto comentó que «todas ellas son relativamente recientes, aunque tienen cierta tradición». Para explicar el 'análisis de decisiones', el profesor citó el caso de un estudio realizado por unos militares sobre la conveniencia de atacar Irak. En él, se tuvieron en cuenta criterios como la probabilidad de la existencia de las armas de destrucción masiva, las consecuencias de su uso en términos monetarios, las preferencias de las personas que elaboran el análisis y los escenarios o estados implicados. La conclusión a la que llegaron, aseguró, fue que era conveniente atacar Irak.
Según Ríos Insua, cada problema es diferente, pero hay algunos aspectos que se repiten. Una cuestión de gestión óptima de embalses es diferente a un lanzamiento de un producto al mercado. Pero, en ambos, hay elementos comunes a la hora de elaborar un análisis. Siempre, existen puntos que no podemos controlar, sobre los que, por tanto, hay incertidumbre. También hay que tener en cuenta las alternativas posibles, sus consecuencias, los modelos de probabilidad, las preferencias con las funciones de utilidad y, por último, es necesario encontrar la alternativa óptima.
«En la situación de una enfermedad suficientemente importante, que sabemos que se repite», indicó, «las consecuencias de tomar una buena o una mala decisión son graves, por tanto, merece la pena elaborar un análisis e introducirlo posteriormente en un programa informático que nos ayude, cada vez que vayamos a tomar una decisión para aconsejar el tratamiento más adecuado».
La política
El profesor citó el conflicto entre Israel y Egipto para explicar la 'teoría de juegos' y el análisis de conflictos políticos. Para las negociaciones de Camp David, aseguró Ríos Insua, fue necesario que el presidente de los EE UU Jimmy Carter buscase asesoramiento matemático. En su opinión, los sistemas basados en las matemáticas pueden ayudar en política. Una de las fórmulas más importantes es mediante el control de la agenda política. Otra es la manipulación en la regla de la mayoría simple, por la que, a través de una serie de combinaciones de preferencias, se puede influir en la voluntad de los electores.
El catedrático Ríos Insua afirmó que considera muy importante la participación ciudadana en la política, sobre todo en el apartado de presupuestos. En este sentido, felicitó a los gobernantes de Logroño, por convertir a la ciudad en pionera en este sistema. Afirma que la implicación de la población en este asunto, además de ser beneficiosa para el gobernante, «ya que el ciudadano conoce mejor los rincones más recónditos de la ciudad», también resulta educativa, porque la gente descubre el coste real de las cosas y que «cualquier gestor tiene unos recursos limitados».