La juez de Vitoria que investiga si Enriqueta Benito, la última secretaria general de Unidad Alavesa, liquidó de forma legal o ilegal el patrimonio de la extinta formación trata de averiguar si la ex parlamentaria mantiene o ha mantenido relaciones económicas con los socios de la firma bilbaína que compró la sede del partido.
La antigua líder de UA fue denunciada por tres antiguos compañeros de filas el pasado verano, un año después de la desaparición de la formación foralista tras su estrepitoso fracaso en las elecciones autonómicas de 2005. Consideraban que pudo cometer delitos de «apropiación indebida», una acusación que la propia Benito negó el 15 de enero, cuando declaró ante la juez.
Los denunciantes ven «extraña» la venta de la sede del grupo, un piso de 220 metros cuadrados en la calle San Antonio. El inmueble, hipotecado en 390.000 euros, se vendió por esa cantidad a Auditores Mazarredo. Una cifra que, según ellos, es «muy inferior» al precio de mercado, puesto que, al constituirse la hipoteca, fue tasado en 686.000 euros.
Las cuentas
Los dos socios de esa empresa explicaron ayer ante la juez que se enteraron de la existencia de ese inmueble por un hermano de Benito y lo adquirieron tras presentar una oferta inferior en 30.000 euros a la exigencia inicial. Asimismo, indicaron que la reforma del piso, en malas condiciones, ha sido valorada en 180.000 euros.
Los denunciantes sostienen que al menos una de esas personas tiene relaciones societarias con Enriqueta Benito, a la que volverán a exigir por vía judicial «que presente las cuentas» de UA, «un aspecto clave de la investigación», indicaron.