Vitoria corre el riesgo de quedarse sin cines en el centro de la ciudad dos de los siete días de la semana, en concreto los lunes y los martes. Al menos, ésta es la idea con la que trabaja Vitoriana de Espectáculos S.A. (Vesa), la empresa gestora de los dos complejos ubicados en la calle San Prudencio -los multicines Guridi y los Florida-, que suman catorce salas. De no producirse una marcha atrás, esos días los vitorianos tendrán que desplazarse hasta los centros comerciales -El Boulevard y Lakua, en la capital, o Gorbeia, en la cercana Echávarri Viña- para poder ver una película, si no quieren conformarse con el deuvedé o la programación de la televisión.
Vesa ha comunicado ya sus planes a la veintena de trabajadores que integran su plantilla, que ayer se reunieron en asamblea para examinar la situación. Tanto los empleados como los sindicatos declinaron valorar a este periódico el proyecto de la compañía, que baraja iniciar el reajuste el próximo mes de abril.
Vitoriana de Espectáculos aduce razones de pérdida de rentabilidad para justificar su propuesta. Al parecer, la empresa plantea llevar a cabo uno de los dos días semanales de cierre a través de un expediente de regulación de empleo que, según algunas fuentes, podría prolongarse durante seis meses, entre abril y octubre. La segunda jornada se articularía simplemente como día de descanso semanal, concentrando los turnos de libranza del personal, que ahora se aplican de forma rotatoria precisamente para evitar el cierre de las salas.
La firma ha elegido los lunes y los martes por ser los días de taquillas más bajas, tras las jornadas fuertes del fin de semana.
Nuevo reajuste
La medida supone una nueva vuelta de tuerca en la profunda reestructuración que ha sufrido el mapa de la exhibición cinematográfica en Vitoria y su entorno en los seis últimos años. En este tiempo se han abierto 35 nuevas salas -todas ellas en los centros comerciales de Lakua, Zaramaga y Echávarri Viña, promovidas por grandes cadenas nacionales o internacionales-. En paralelo se han cerrado 16 salas en el centro urbano. Un reajuste que ha desviado la oferta a la periferia, tendencia que ahora se verá reforzada.
Todos estos cambios se han producido, además, en un contexto marcado por el descenso en el número de personas que acuden a las salas de cine. Una tendencia que en Vitoria se dejó notar especialmente hace dos años, en 2005, cuando se perdieron la friolera de 230.000 espectadores. La caída se atenuó el último ejercicio, en el que 'sólo' desertaron 63.000 espectadores de las salas vitorianas, que vendieron 1.044.678 entradas.
El descenso no fue homogéneo en todos los complejos de exhibición cinematográfica. En este sentido se da la circunstancia de que los dos multicines de Vesa situados en el centro de la ciudad registraron resultados positivos entre noviembre de 2005 y octubre de 2006, último período del que existen cifras oficiales. En ese tiempo las siete salas Guridi ganaron algo más de 8.000 espectadores y los Florida aún más: 17.719. También registró cifras positivas Ábaco-El Boulevard. Cayeron Ábaco-Lakua (9.462) y Yelmo-Gorbeia (10.327). El resto de los espectadores perdidos corresponden al cierre de los Mikeldi.
Vesa es una sociedad que cuenta con casi un millar de accionistas, herederos en tercera generación de quienes la fundaron en 1931.