Los historiadores italianos debaten uno de esos asuntos apasionantes que periódicamente salen a la luz -al menos cuatro veces desde 1957- y siempre resultan ser mentira: el supuesto hallazgo de unos diarios de Benito Mussolini. Esta vez lo ha anunciado un personaje, como poco, oscuro, Marcello Dell'Utri, senador de Forza Italia, hombre de confianza de Silvio Berlusconi y condenado por ser el contacto entre los negocios del 'Cavaliere' y la Mafia.
Dell'Utri, que mantiene una red de círculos juveniles del partido y se trabaja un perfil de agitador cultural, afirma que los diarios son apuntes de entre 1935 y 1939 escritos en agendas de la Cruz Roja -una historia ya conocida- y que estarían en poder de un notario de Bellinzona, en Suiza. Los habría depositado allí el hijo de un partisano de la resistencia italiana y Dell'Utri habría tenido la oportunidad de leerlos. Ha desvelado algunos pasajes que copió en los que, supuestamente, Mussolini se dice reacio a participar en la Segunda Guerra Mundial y alaba a Pío XI el día de su muerte, datos que mejorarían su imagen. Es cierto que Mussolini escribía un diario, nunca hallado, pero también es posible que redactara uno a posteriori de forma falsa para usarlo en su defensa. Los historiadores ayer eran muy escépticos a la espera de, como mínimo, exámenes caligráficos y científicos, pero Dell'Utri dijo que tardarán un año.