El frente de viento y lluvias que barrió ayer la Cornisa Cantábrica se dejó sentir con bastante intensidad en Álava, sobre todo durante la madrugada y en las primeras horas del día. El observa- torio meteorológico de Foronda registró la racha más fuerte a las ocho y media de la mañana, cuando los anemómetros marcaron que el aire soplaba a 89 kilómetros por hora. El vendaval derribó árboles, antenas, chimeneas, canalones, tejas, placas de uralita, carteles y vallas, y dañó varios vehículos pero, por fortuna, tan sólo causó un herido leve en accidente laboral, según informaron a EL CORREO portavoces autorizados de la Policía Municipal y del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamentos de Vitoria (SEIS).
El percance laboral ocurrió hacia las diez de la mañana en Armentia. Un hombre que reparaba un tejado cayó desde la escalera en que trabajaba, arrastrado por el viento, y sufrió una lesión en un tobillo. La víctima, cuya identidad no fue revelada, fue evacuada al hospital Txagorritxu.
Fue, sin duda, la incidencia más destacable de una mañana marcada por el intenso trabajo que tuvieron que desplegar los servicios municipales de emergencia para atender a las decenas de llamadas de ciudadanos que alertaban de situaciones de riesgo ocasionadas por el vendaval. Los Bomberos efectuaron más de una treintena salidas para retirar lo que ellos mismos denominan «peligros en altura» en diferentes zonas de la ciudad. Desde las diez y media de la mañana lo hicieron acompañados de alguna patrulla de la Policía Local por si fuera ne-cesario cortar el tráfico para facilitar su intervención. Situación que se produjo hacia las 11.15 horas en la calle Zarauz, en Lakua, donde la circulación se interrumpió durante varios minutos para que miembros del SEIS solventaran el desprendimiento de una persiana doméstica.
Vehículos dañados
Especial riesgo corrieron las personas que caminaban a mediodía por la plaza del Tres de Marzo, en Zaramaga, donde la fuerza del aire arrancó tres altos chopos que cayeron sobre el pavimento. Mientras vecinos y paseantes se reponían del susto, empleados del servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento acudieron al lugar, tras ser alertados por los Bomberos.
Además, al menos seis vehículos sufrieron desperfectos de diversa entidad por el impacto de ramas y de planchas de tejados desprendidas, así como de vallas derribadas por el viento. Los automóviles afectados -entre ellos, dos furgonetas Citroën C-15 y tres Seat modelo Ibiza- se hallaban estacionados en las calles Becolarra, Pintor Teodoro Doublang, Avenida de Santiago, Amboto y Florida, detalló a este diario un portavoz policial.