La Universidad del País Vasco firmará finalmente un convenio de colaboración con el Gobierno presidido por Juan José Ibarretxe para poner en marcha las iniciativas de participación ciudadana en favor de la paz impulsadas por el lehendakari. Este acuerdo estuvo a punto de suscribirse en diciembre, aunque el rector, Juan Ignacio Pérez, optó por retirarlo ante el rechazo mostrado por algunos miembros del consejo de gobierno de la UPV, que lo consideraban demasiado «partidista». En esta ocasión, el documento, sustancialmente rebajado, ha obtenido 'luz verde'.
El pasado mes de diciembre, Juan José Ibarretxe presentó en el Parlamento vasco una serie de propuestas para implicar a la sociedad en el proceso de paz, todavía vigente en esas fechas previas al atentado de Barajas. Aparte de poner en marcha diversos foros municipales, el jefe del Ejecutivo consideraba imprescindible contar con la colaboración de los colectivos cívicos y agentes sociales. Entre ellos, la Universidad.
En este contexto, a finales de 2006 el rector presentó un proyecto de convenio a suscribir entre la institución académica y el Gabinete Ibarretxe. Aquel documento recordaba de forma genérica las propuestas planteadas por el lehendakari en la Cámara autónoma y resaltaba que la Universidad «cuenta con una dilatada trayectoria de defensa de los derechos fundamentales» por lo que «comparte la necesidad de adoptar «iniciativas con ese propósito».
Sin embargo, el texto no salió adelante ante los reproches lanzados por algunos miembros del consejo de gobierno de la UPV, un órgano compuesto por cerca de 40 personas en el que están representados todos los sectores universitarios, tanto profesores y alumnos como personal administrativo. Los asistentes más críticos consideraban que el documento se posicionaba de forma demasiado evidente a favor de las políticas del lehendakari, algo que, en su opinión, no debe hacer una institución de carácter independiente. A pesar de que Juan Ignacio Pérez contaba con una amplia mayoría para sacarlo adelante, optó por retirar el informe para intentar lograr un consenso más amplio.
Sin unanimidad
Un mes después, el convenio de colaboración entre la UPV y el Gobierno vasco sí ha recibido el visto bueno. Pero sustancialmente «rebajado», según fuentes universitarias muy reacias al texto presentado en diciembre, días antes de que ETA hiciese volar parte del aparcamiento de la T4 de Barajas. En su opinión, el nuevo es «perfectamente asumible» y muy similar en su redacción al resto de acuerdos de colaboración que se suscriben con otros departamentos del Ejecutivo y más instituciones. A su juicio, las modificaciones y la «suavización» del documento se han debido, básicamente, al intento de evitar una imagen de división y al atentado terrorista de Madrid.
En todo caso, tampoco este texto ha sido aprobado por unanimidad, aunque sí por una muy amplia mayoría. Incluso, profesores opuestos al original mostraron su extrañeza por el hecho de que ahora haya habido votos en contra. Una actitud que achacan a que ciertos sectores universitarios no ven necesario abordar la pacificación de Euskadi en los términos planteados por el rector.
La declaración expone que la Presidencia del Ejecutivo desea coordinar un grupo de trabajo «para el diseño» de la «iniciativa de participación ciudadana en la construcción de la paz» y que la Universidad tiene reconocido al colectivo 'Parte Hartuz', «cuyas líneas de trabajo» buscan crear precisamente esos «espacios de participación». Además, se pondrá en funcionamiento un proyecto específico para fomentar la participación académica «en la construcción de la paz». Esta propuesta incorporará la celebración de al menos «cinco foros de diálogo».
El convenio será sufragado por el Gobierno vasco, que aportará 30.000 euros en tres plazos: el primero, a la firma del mismo; el segundo, en el mes de julio, y el tercero, en diciembre. El acuerdo tiene vigencia hasta final de año, aunque puede ser prorrogado.