Los propietarios de la futura discoteca de Los Herrán manifestaron ayer su temor a que los vecinos de los portales cercanos al inmueble y contrarios a la apertura de la sala «saboteen algunas cosas, como los materiales, de lo que será el local».
El portavoz de los promotores, José Montiel, deseó tener buena relación con los residentes, de quienes, dijo, «no dependemos en cuanto a la realidad técnica del proyecto, pero sí en lo que respecta a la convivencia».
El promotor insistió en tener en regla la salida de humos por la que los vecinos han intentado frenar la apertura de la discoteca. Reveló, además, que la comunidad «sabía de la existencia de esa chimenea en el local y nos la había ocultado».
Según él, las desavenencias entre las partes comenzaron hace meses, cuando se tomaban medidas para hacer un conducto de ventilación nuevo por el patio. «La presidenta de la comunidad nos informó de que nos darían permiso si llegábamos a un acuerdo para instalar un ascensor. Luego, nos dijo que seguían queriendo el elevador, pero que de chimenea ni hablar». Después, los promotores descubrieron que la sala tenía su propia salida de humos.
Montiel corroboró, como ya anunció ayer este periódico, su intención de iniciar «acciones legales contra miembros de la asociación Zazpigarren Alaba por sus declaraciones; pero nunca contra el colectivo, que es una parte vital de la ciudadanía».