El fallecimiento esta semana de dos pacientes de una clínica barcelonesa tras intervenciones de cirugía estética obliga a preguntar, una vez más, por el control sobre el funcionamiento de algunas de estas instalaciones. La Generalitat investiga el caso tras cerrar de forma cautelar unos quirófanos que se 'alquilaban' a profesionales sin vinculación con el centro. Los candidatos a estas terapias deben saber que son operaciones en toda regla, y que han de asegurarse de la capacitación de cirujanos y anestesistas y de los medios disponibles para atender eventuales complicaciones.