En menos de tres años, el BBVA ha pasado en Estados Unidos de ser un pequeño banco, cuyo objetivo prioritario era el negocio de las remesas de dinero enviadas por los hispanos a sus respectivos países de origen, a convertirse en una gran entidad financiera que opera en todas las áreas de negocio -desde el banca minorista a la privada, pasando por la corporativa y de 'pymes'- con destino a la totalidad de la población de las importantes zonas en las que está implantado.
La entrada del Bilbao Vizcaya Argentaria en el mercado americano se produjo en mayo de 2004. Entonces compró, a través de Bancomer, su franquicia en México, el Valley Bank, una pequeña entidad del sur de California por unos 13,9 millones de euros. El objetivo era ofrecer no sólo el envío de remesas, sino también prestar servicios financieros -eso sí, básicos- a la gigantesca comunidad hispana que vive en EE UU.
En septiembre de ese mismo, año, el grupo vasco adquirió por 700 millones el Laredo National Bancshares, con presencia en Texas y fuerte implantación entre los clientes hispanos. No obstante, esa entidad ya ofrecía un abanico muy extenso de prestaciones destinadas no sólo a la inmigrantes, sino también a los clientes norteamericanos.
El gran salto cualitativo y cuantitativo del BBVA en Estados Unidos se produce en junio de 2006 al tomar el control del Texas Regional Bank y del State National Bank. Esa operación convirtió a la entidad presidida por Francisco González en el primer grupo financiero regional de Texas, lo que le permitió ampliar aún más tanto su base de clientes como de servicios. Con 166 oficinas en todo el estado, sus tres filiales ya gestionaban unos activos totales de 9.800 millones de euros, una inversión crediticia de 5.800 millones y unos depósitos de clientes de 7.900 millones. Con esa dimensión , el Bilbao Vizcaya Argentaria decide implantar su modelo de banca en la primera potencia mundial.
El circulo se cerró -al menos, de momento- ayer con la adquisición del Compass, que aúpa al BBVA al 'top 20' de los bancos americanos y le convertirá, cuando haya culminando la fusión de sus filiales, en la primera entidad del Sur de Estados Unidos. Ahora su objetivo es alcanzar todo el mercado de esa amplia y rica zona norteamericana. Es decir, ser un banco 'universal'.