Hoy, lunes de Carnaval, continuarán en la provincia los festejos propios de estos días, hasta el miércoles de Ceniza con que empieza la Cuaresma. 'Carnaval', 'miércoles de Ceniza', 'Cuaresma'. He ahí tres conceptos cuyo verdadero sentido parece lamentablemente lejos de mucha gente. En efecto, si hiciéramos una pequeña encuesta, nos encontraríamos en muchas personas (¿en la mayoría?) una ignorancia del significado de estas celebraciones. Y no hablamos ahora de religión. Sólo de cultura, religiosa o no, y de saber por qué esas fiestas.
También es muy importante que las fiestas mantengan su espíritu, y para ello bueno es que unos y otros lean lo que sobre nuestro Carnaval se ha escrito. En este punto, hay que recordar especialmente los trabajos de Joaquín Jiménez, de un lado, y de Juan Garmendia Larrañaga, de otro. Joaquín Jiménez, ese infatigable folklorista vitoriano, ha escrito mucho y bien sobre estas fiestas. Y Garmendia, ilustre tolosarra, siempre ha manifestado una propensión especial hacia Álava, habiéndole dedicado una abundante colección de estudios, entre ellos el libro 'Carnaval en Álava'. Este libro se publicó en 1982, y se encuentra asimismo en el tercer volumen de las obras completas del autor, en una serie, en proceso de publicación, que muestra la extraordinaria laboriosidad y espíritu de observación de Garmendia
Hay también una bonita descripción de nuestro Carnaval en el precioso libro de Gerardo López de Guereñu 'Calendario alavés', que salió en 1979 como volumen monográfico del 'Boletín de la Institución Sancho El Sabio' (tomo XIV).
En esta obra, tan cuidadosamente escrita, López de Guereñu tomó como base el año 1968, insertando en sus días las celebraciones, móviles y no, que a lo largo de los 365 días iban a tener lugar. El trabajo tenía como subtítulo 'Vida, usos, costumbres, creencias y tradiciones', y el autor reunió en él cuantas informaciones había recogido en tantos años de investigación y andanzas por la provincia. Una obra ciertamente admirable, que merecería ser reeditada.
Fiesta y unión
Si, atentos a las descripciones de López de Guereñu, tratamos de captar las características del Carnaval, podríamos destacar algunos rasgos singulares. En primer lugar, ha de mencionarse el papel importante de las autoridades y de la juventud, que al unísono se encargan de la fiesta. Tanto en poblaciones importantes como en las aldeas, los ayuntamientos y los concejos amparan y ayudan a los mozos para el buen desenvolvimiento de los festejos. Claro que no siempre las cosas se llevaban dentro de un orden. Del mantenimiento de cierta disciplina se ocupaban y ocupan los mozos, generalmente asociados en cada pueblo y con normas con frecuencia muy estrictas, aunque a alguien le parezca extraño.
Es bastante general el uso de la palabra 'cachi', tal cual o en composición. Como anotó Baraibar en su 'Vocabulario de palabras usadas en Álava' (1903), 'cachi' significa 'máscara', y esta voz podría venir, según él, de la abreviación de 'cachidiablo', o de 'cachiporra', dice el sabio vitoriano, «por llevarlas en las aldeas los máscaras o cachis». Tirando del hilo, parece que 'cachidiablo' viene del italiano 'cacciadiavoli', es decir, 'expulsa-diablos'. Sea como fuere, 'cachi' significa 'quien lleva la máscara', y, entre otros testimonios, en 'Voces alavesas', de López de Guereñu, tenemos este de Labraza, de 1688: «Veinte y dos reales que costó con hechuras el vestido y máscara del cachi». Otra cosa curiosa es que, como se ve en la explicación de Baraibar, en Álava se ha dicho y se dice 'el máscara', así, en masculino, para indicar la persona disfrazada.
La palabra 'cachi' es el primer elemento de otras, como 'cachiberrio' o 'cachibirrio', recogida en La Rioja; 'cachimorro' en Baroja y Dulantzi, o 'cachimorrón' en Santa Cruz de Campezo, 'cachirulo' en la Rioja y en La Montaña. En todos los casos significa 'persona disfrazada', aunque la fiesta sea diferente de un lugar a otro.
Días de fiesta, en fin, con cuestaciones y jolgorio. Las cuestaciones empezaron el jueves de Lardero, es decir, el anterior al Carnaval, con la conocida copla cantada por los niños.