El Ayuntamiento de Llodio reserva las zonas de Tejería y Larra para suelo industrial ante el agotamiento de la superficie dedicada a la implantación de nuevas empresas. Esta decisión se materializará en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana, un documento que en estos momentos está en redacción.
El Consistorio tiene puestos sus ojos desde hace tiempo en estos dos barrios para ampliar el suelo industrial del valle. Sin embargo, los esfuerzos realizados hasta ahora no han dado resultados, por lo que el municipio sigue sin poder ofrecer terreno a las firmas interesadas en ubicarse en la localidad.
Tanto en el caso de Tejería como en el de Larra, los planes que ya están redactados son de «difícil desarrollo», según admiten los propios responsables municipales. ¿El motivo? En ambos casos, tiene importantes cargas urbanísticas que deben asumir las empresas interesadas en estos suelos.
En el caso de Tejería, el Ayuntamiento ha dado por concluido el contrato para redactar un plan parcial y un proyecto de reparcelación. Los trabajos, iniciados en abril de 2003, se han saldado con una factura de 30.000 euros. Tejería es una zona en la que conviven viviendas y talleres. Por ello, los vecinos han pedido en varias ocasiones que se dote de servicios a un barrio colapsado por la actividad industrial.
En el caso de Larra, todos los trámites urbanísticos concluyeron en 2003. Esto significa que si una empresa solicitara ubicarse en este lugar podría hacerlo. Para ello, existe una parcela de 140.000 metros cuadrados. El inconveniente estriba en la necesidad de desalojar varias viviendas para poder convertir el suelo en industrial. Para posibilitar el desalojo, la promotora debería asumir un importante coste en indemnizaciones a los vecinos.
Necesidad de crecer
El avance del futuro Plan General de Ordenación Urbana se conocerá «a finales de este mes o principios de marzo», anunció el portavoz municipal, el concejal Hernando Lacalle. El documento debe dar repuesta a las necesidades de crecimiento de Llodio en los próximos quince años, tanto en el área residencial como industrial.
Asimismo, debe resolver los problemas de comunicación internos que tiene planteados en la actualidad y los que se presentarán en el futuro, además de reservar zonas verdes en el casco urbano y en el extrarradio.
Una vez conocido el avance del plan, el documento se publicará en el boletín oficial de la provincia y estará expuesto durante dos meses para que los interesados hagan sus alegaciones. Éstas se contestarán antes de la aprobación definitiva.