Álava crece sin daño para Vitoria. La capital recupera sobradamente con inmigrantes la 'fuga' de algunos autóctonos, que repueblan el medio rural en su deseo de adquirir viviendas de buen nivel sin pagar los precios prohibitivos de la ciudad. Juan Ramón Murua, experto en demografía y profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la UPV, aplica la lupa a los motivos del crecimiento. Y presenta un panorama esperanzador aun partiendo, claro está, de una realidad incuestionable: la macrocefalia de Vitoria, la única capital alavesa con saldo demográfico positivo.
Pero el crecimiento poblacional en 34 de los 51 municipios es real y matizado por hechos contundentes: además de Vitoria, sólo Llodio supera los 10.000 habitantes y 31 ayuntamientos no alcanzan las mil personas censadas. Lo cierto es que Álava se ha dilatado durante las dos últimas décadas, en contra de las tendencias vizcaína y guipuzcoana. Sus casi 305.000 paisanos son el 4% más que hace cinco años.
LLANADA, GORBEA Y VALLES
Oferta residencial
Los municipios de mayor aumento demográfico se sitúan en La Llanada, Estribaciones del Gorbea y Valles Alaveses. Elburgo, Alegría, Barrundia, Iruña de Oca, Zalduondo, Iruraiz Gauna, Zuia, Zigoitia, Urkabustaiz, Ribera Baja, Armiñón y Lantarón presentan algunos denominadores comunes. Como factor muy importante emerge la oferta residencial a precios claramente inferiores a los de Vitoria. Pero también la proximidad a la capital alavesa o Miranda de Ebro y sus localizaciones cercanas a la N-1 o la autopista a Bilbao.
RIOJA ALAVESA
Los empleos del vino
La mayor parte de las localidades riojano alavesas crecen demográficamente por los empleos que genera el vino. El tiempo en que la gran demanda de mano de obra se ceñía sólo a la vendimia ha quedado atrás. Con la incorporación del enoturismo a la oferta de la comarca, se necesitan trabajadores en el campo y la hostelería. Buena parte de estos puestos está ocupada por inmigrantes.
AYALA
La vivienda, clave
Curioso el caso de la comarca Cantábrica Alavesa. Los peces chicos se rebelan y amenazan con comerse a los grandes. La escasez de vivienda de protección oficial en Llodio y Amurrio está provocando migraciones internas a Okondo, Ayala y Artziniega, municipios que sí cuentan con oferta de pisos y precios más asequibles. Llodio no puede absorber a los jóvenes con ganas de emanciparse. Datos del Eustat sobre el quinquenio 1996-2001 subrayan que los 478 nuevos matrimonios en la localidad sólo disponían de 306 viviendas. Y los desplazamientos no temen el cambio de territorio, como demuestra el caso del pueblo vizcaíno Orozko.
ARANA, AÑANA Y RIOJA
El envejecimiento
Los núcleos que se dejan el peso humano en el camino guardan relación con un enclave desfavorable y accesos difíciles. Son los casos de Valle de Arana y Añana. O son pueblos pequeños con la vecindad envejecida. Navaridas, Villabuena o Kripan apenas celebran nacimientos y no disponen prácticamente de asociaciones lúdicas o recreativas. Mientras la quinta parte de la población vasca supera la edad de la jubilación, Valle de Arana presenta un 40% y Navaridas llega al 30%.