Las dos promotoras de la secesión de nueve concejos de Amurrio con el fin de volver a constituir los antiguos ayuntamientos de Lezama y Arrastaria pidieron ayer a los partidos políticos alaveses que respeten «la voluntad mayoritaria de los vecinos» y faciliten el proceso desanexión.
Las Juntas Generales, que debatirán el lunes este proyecto, rechazarán con seguridad esta iniciativa, ya que el PP, el PSE y EA han anunciado su oposición y las tres formaciones forman una mayoría parlamentaria. Ante esta situación, el portavoz de ambas promotoras, Kepa Aldama, recordó a las formaciones que la Comisión Consultiva de la Diputación, que fue la que elevó el proyecto a las Cámara alavesa, consideró en su día «que existe una mayoría a favor de la desanexión». De hecho, según refleja el informe de este órgano, el 66% de los vecinos apoyó la iniciativa «con su firma», un método «legal para acreditar mayorías».
Alternativas
Para Aldama, tampoco caben dudas sobre la viabilidad de los municipios «tal y como recogió el informe foral», dijo, en respuesta a los argumentos dados por los partidos opuestos a la desanexión.
Los impulsores creen que su plan cumple con todos los requisitos jurídicos, económicos e históricos para «recuperar los dos históricos Ayuntamientos», que se incorporaron a Amurrio en 1976, «en contra de su voluntad». Pero ante el más que probable rechazo político a su propuesta de segregación, las promotoras estudiarán «las alternativas legales» que tiene por delante para para lograr su objetivo. «Ha sido un trabajo riguroso», señalan.
Por ejemplo, Aldama mostró su disposición a «colaborar» con el Ayuntamiento de Amurrio para convocar una consulta popular mediante sufragio secreto, como plante EA. Pero, eso sí, con dos únicas circunscripciones electorales, «una por cada antiguo municipio»; y no 9, una por concejo, tal como defiende el Consistorio amurrioarra.