El Gabinete Alonso y el PNV rompieron ayer las negociaciones que mantenían para sumar inversiones puntuales al presupuesto de 2007, que el PP quería mejorar tras verse forzado a prorrogarlo por falta de apoyos.
El portavoz peneuvista, Mikel Martínez, justificó el desacuerdo por la «cerrazón» de los populares a asumir dos de sus contrapartidas. Según explicó, el Gabinete Alonso no ha aceptado su exigencia de paralizar el parking de Renfe. El PP tampoco ha querido suspender la venta de tres parcelas en la plaza de Euskaltzaindia, donde el PNV y el PSE quieren hacer el Auditorio.