Los episodios de violencia contra mujeres se suceden sin cesar, pese a las reformas legales introducidas por el Gobierno para tratar de frenar una lacra que ya se ha cobrado trece vidas en España desde el comienzo de 2006. Aunque Vitoria no figura en esa trágica estadística, sí ha sido escenario de numerosas agresiones. Las dos últimas conocidas han propiciado la detención de dos supuestos malos tratos.
En la madrugada del pasado sábado, la Policía Municipal detuvo a un hombre de 38 años que poco antes había propinado una paliza a su pareja en un domicilio particular. La mujer, también de 38 años, presentaba diversas lesiones y tuvo que ser trasladada a un hospital tras ser asistida inicialmente por sanitarios desplazados a su casa a instancias de la propia Guardia Urbana, explicaron ayer fuentes policiales.
Hacia las 2.15 horas, una persona alertó a la Policía Local de una fuerte discusión en una vivienda, así como de la posibilidad de que se estuviera produciendo una agresión. Ya en la puerta del piso, los agentes escucharon el llanto de un niño y los gritos de un adulto. Poco después, un varón «muy nervioso» les abrió la puerta y les explicó que la señora no podía salir a atenderles.
Los guardias optaron entonces por llamarla desde el exterior. Instantes después, la mujer salió de una de las dependencias de la vivienda. «Tenía el rostro ensangrentado e inflamado, los ojos hinchados, y su brazo sangrante y con múltiples arañazos y moretones. Además, presentaba magulladuras en un costado», aseguró un portavoz oficial.
Después de que la víctima fuera evacuada al servicio de Urgencias del hospital Santiago, los efectivos policiales iniciaron una investigación para tratar de aclarar si el arrestado, cuya identidad no fue facilitada, había protagonizado más episodios de violencia contra su pareja.
De esa forma, pudieron saber que «las discusiones, los gritos y los golpes han sido frecuentes entre ellos», según indicaron las mismas fuentes.
Amenazas de muerte
Por su parte, la Ertzaintza detuvo en la madrugada del lunes a un individuo de 39 años, V.A.D.P., al que se acusa de golpear y amenazar de muerte a su novia, tras haber entrado por la fuerza en su domicilio, informó ayer un portavoz del Departamento de Interior del Gobierno vasco.
La operación que permitió el arresto del supuesto agresor se inició hacia la una menos cuarto de la madrugada, cuando la Policía vasca tuvo conocimiento de que una persona había sido agredida en una vivienda situada en la zona de Ariznabarra, en la capital alavesa. Al llegar al portal del edificio, los ertzainas se encontraron con una mujer que les relató que su novio le había golpeado y amenazado de muerte. La denunciante les indicó, además, que V.A.D.P. se hallaba aún en su casa, a la que había accedido «por la fuerza».
Los detenidos fueron puestos a disposición judicial, una vez completadas las diligencias policiales.