El entrenamiento de ayer, el primero de la semana para preparar específicamente el encuentro ante el Nástic, puede dividirse en dos. Por un lado, los defensas, acompañados por Murillo e Iraola, que suelen actuar como pareja de mediocentros defensivos, practicaron los despejes bajo la atenta mirada de Mané.
Y, en la otra parte del campo, 'Ondarru' se llevó a los centrocampistas ofensivos y a los delanteros para practicar distintos tipos de disparos a puerta. Así, con los tres porteros de la plantilla rotando bajo palos, los futbolistas, que recibían las bromas del segundo entrenador rojiblanco cuando sus lanzamientos se marchaban muy desviados, disparaban desde todos los ángulos y de todas las formas posibles.
En este sentido, destacaron los goles que anotaron Aduriz y Urzaiz y las paradas de Iñaki Lafuente. De hecho, el portero de Retuerto, que todavía no ha entrado en ninguna convocatoria desde que se recuperó de su hemorragia intraocular, hace casi un mes, dio la sensación de estar mucho más ágil y rápido que hace sólo unas semanas.