Jorge Valdano regresa esta tarde a Vitoria para impartir una conferencia titulada 'Management y deporte', acto central de la presentación del Anuario 2006 de Álava, Agencia de Desarrollo (Cines Guridi, Sala 1, 20.00 horas). El ex futbolista, entrenador y directivo aprovecha el irresistible imán que ejercen las personas de éxito para ofrecer sus pautas a una sociedad que parece necesitar faros de opinión. Valdano hablará del mundo de los negocios y sus relaciones con el deporte. Pero en su charla de ayer con EL CORREO también aterrizó en terrenos más concretos.
-¿De qué hablará hoy en los Guridi?
-Desde nuestra empresa -Grupo Inmark- lo que hacemos es asociar deporte y 'management'. Aprovechando la experiencia de 35 años en el fútbol, hablaré de cuestiones como motivación, liderazgo, gestión del talento, visión... Aquellas cuestiones que forman parte del devenir del mundo de la empresa y del deporte.
-¿Qué perfil ha de reunir un ejecutivo deportivo? Parece que el nivel no es elevado en muchos casos.
-En primer lugar es imposible ser un líder si no se tiene una autoestima grande. Sólo se lidera desde la autenticidad. En segundo lugar, en estos momentos un líder tiene que tener una inteligencia flexible porque ha de gestionar el cambio, la incertidumbre, la movilidad de los ejecutivos. Estamos en un momento muy particular que no se parece a ningún otro de la historia. Finalmente tiene que ser una persona con una visión que sea capaz de contemplar las expectativas de todas las personas que estén en la empresa. Si todos tenemos sueños individuales, el líder debe tener un sueño colectivo que sea capaz de seducir a la empresa entera. En general los directivos vienen del mundo empresarial y se encuentran con un territorio mucho más difícil de gestionar.
Grandes egos
-En ocasiones los egos de los presidentes se adueñan de la polémica, como esta semana entre los representantes de Betis y Sevilla.
-El mundo del deporte, que tiene tanta proyección mediática, atrae a los egos de mayor tamaño. La vanidad es uno de los grandes motores del éxito, pero también muchas veces se convierte en uno de sus grandes enemigos. Hay que encontrar la medida. Pero insisto en que el mundo del deporte, y en particular del fútbol, atrae con frecuencia a grandes vanidosos.
-Vanidosos dice, como Piterman en el Alavés.
-No se puede generalizar, siempre hay que ir caso por caso. En cuanto a la actualidad del Alavés hay un tema estrella, que es el de la presidencia. Está claro que un club crea y debe crear una identificación sentimental con sus aficionados y en estos momentos, por lo que veo, Piterman es una interferencia en esa identificación.
-Al mundo del deporte entran personas no preparadas.
-Por eso es necesario hablar de personas concretas. El negocio no bastardea al deporte, sino que le da sentido al deporte profesional. Lo que puede llegar a bastardear el deporte son las personas que hacen un mal ejercicio del negocio porque lo representan mal o porque son corruptas o porque rompen los vínculos... Por eso otra vez la necesidad de individualizar las responsabilidades y de no generalizar.
-La ley de Sociedades Anónimas Deportivas no contaba con la llegada de personas como Piterman.
-Sí, pero también es justo reconocer que es muy difícil poner las riendas al fútbol. Se nos desboca con mucha facilidad. Son muy pocos los clubes que tienen una cierta capacidad de control de no ir más allá de lo que les permitan sus posibilidades. El Real Madrid es un ejemplo a lo grande de cómo convirtiendo el mundo entero en mercado ha tenido la capacidad de convertirse en el club más rico del mundo. Osasuna es un buen ejemplo de cómo teniendo como mercado solamente Navarra ha hecho un club de proporciones modestas pero al que le terminan saliendo no sólo las cuentas en la tabla de la clasificación, sino también en cuestiones puramente económicas. Pero insisto en que son excepciones. El mundo del deporte podría aprender de la empresa el orden de la gestión. Algo tan sencillo como que salgan las cuentas parece revolucionario en el mundo del fútbol en el casi todos los clubes pierden dinero.