La Caixa ha comprado directamente un 2% de la concesionaria de autopistas italiana Autostrade. De esa forma, la entidad financiera catalana resucita la fusión de esa compañía con Abertis, su participada de autopistas. La operación, que crearía el líder mundial del sector, estuvo a punto de cristalizar el pasado año, pero se frustró por la frontal oposición del Gobierno italiano, al que la Comisión Europea ha abierto un expediente por vulnerar la libre competencia.
Esa situación puede experimentar un giro de 180 grados gracias al clima de entendimiento existente entre España e Italia. El anuncio de la entrada de La Caixa en Autostrade se produjo ayer, horas después de conocerse que Enel ha comprado el 10% de Endesa, lo que complica la OPA lanzada por E.on. La nueva situación alimentó ayer la tesis que vincula la irrupción de la eléctrica transalpina en la española con un supuesto pacto entre los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y Romano Prodi, que también incluiría la 'luz verde' de Roma a la fusión entre Abertis y Autostrade y la incorporación de Telefónica al capital de Telecom Italia.
No obstante, la caja presidida por Ricardo Fornesa puntualizó ayer, que pese a que la comunicación a las autoridades italianas de que ha superado el 2% de Autostrade fue realizada ayer, la mayoría de su paquete accionarial -el 1,99%- fue comprado entre el 24 de abril y el 27 de junio de 2006. Este año, -en concreto el 21 de febrero- la entidad sólo ha adquirido un 0,01%.
Sea como fuere, la operación de La Caixa revitaliza la posible fusión de ambas concesionarias de autopistas. El 2% de Autostrade en su poder, que alcanza un valor de mercado de 260 millones de euros, se suma a las acciones que controla de manera indirecta. Abertis dispone de un 13,3% del 'hólding' S28, a través del que la familia Benetton posee el 30% del grupo. Es decir, la compañía española -en la que también participa ACS- tiene a través de esa vía el 4% del consorcio italiano, al que ahora habría que sumar los títulos con los que se ha hecho la caja catalana. La entidad financiera cuenta con un 24,2% de Abertis.
Rechazo gubernamental
Abertis y Autostrade abandonaron su proyecto de fusión a finales del año pasado por las trabas que puso el Gobierno italiano, que llegó a cambiar el marco tarifario de sus concesiones de autopistas.
La Comisión Europea, que ha actuado contra Roma por torpedear la operación, ha dado de plazo hasta el próximo día 9 a las autoridades italianas para que justifiquen su actuación.
La compañía fruto de la unión con Autostrade iba a tener sede en Barcelona. Contaría con unos recursos propios de más de 6.000 millones y una capitalización bursátil cercana a los 25.000 millones. Sería la empresa líder en el sector de las autopistas. Salvador Alemany, hombre de confianza del presidente de Abertis, Isidro Fainé, iba a ser el consejero delegado del nuevo grupo. El propio Fainé ocuparía una de las dos copresidencias.