El presidente del PP, Mariano Rajoy, acusó ayer al Gobierno de «poner patas arriba» el sector eléctrico español en el último año y medio, con el colofón de la entrada de Enel en Endesa en una operación que no dudó en calificar como «sorprendente e inaceptable». En su opinión, se trata de un movimiento «sin pies ni cabeza».
El jefe de la oposición aseguró que que se ha producido una vuelta «a los peores tiempos del pasado» socialista y acusó al Ejecutivo de «intervencionista». No dudó en sostener que la iniciativa de Enel responde a «conversaciones políticas».
Rajoy afirmó que los realmente perjudicados, si fracasa la oferta de E.ON, van a ser los pequeños accionistas de la eléctrica española. Antes de preguntarse por qué Enel no lanza una OPA, el líder del PP insistió en que ningún Gobierno «sensato y razonable» debería intervenir en este tipo de operaciones, que desembocan en que un Estado extranjero tome decisiones que afectan al sector eléctrico español. La firma italiana tiene un 30% de capital público.
El responsable de Política Económica del PP, Miguel Arias Cañete, acusó al ministro de Industria, Joan Clos, de «haber mentido a los españoles» por negar que tuviera información sobre posibles cambios en Endesa, cuando después se ha confirmado que se reunió con un ejecutivo de Enel. Los populares han solicitado su comparecencia urgente en el Congreso y la del director de la Oficina Económica de La Moncloa, David Taguas, para que informen de la reunión ambos mantuvieron el pasado 16 de febrero en Madrid con el consejero delegado de la eléctrica italiana, Flavio Conti.
El portavoz de CiU, Josep Antoni Durán i Lleida, también cuestionó «las intuiciones» del ministro de Industria -insinuó el fracaso de la OPA de E.on horas antes de que se conociera la operación de Enel-, pero señaló que prefiere esperar a la explicaciones del Gobierno antes de emitir una opinión definitiva.
La defensa de Clos llegó desde su propio departamento. El secretario general de Energía, Ignasi Nieto, afirmó que las polémicas declaraciones del ministro sobre las dificultades que encontraría el gigante alemán para hacerse con Endesa fueron «reflexiones que puede hacer cualquier ciudadano».
El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, desvinculó al Gobierno de la operación y aseguró que el ministro de Industria no tenía información previa. También defendió que «los únicos que determinan las decisiones son las reglas de juego del mercado».