 Antonio Moreno González con Francisco Martínez Aldama, ayer, en la sede central socialista. / R. L. |
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| LOS DATOS |
Estudios: las siete diplomaturas de Magisterio serán sustituidas por dos grados, Educación Infantil y Educación Primaria, integrados por cuatro años de carrera y 240 créditos.
Especialidades: se estudia el establecimiento de itinerarios formativos, denominados menciones o cualificaciones, que incluirán las especialidades actuales, más alguna novedosa, como la de bibliotecario.
Directrices: como profesión regulada, el Ministerio de Educación fijará una parte de las materias, en torno al 75 por ciento de los créditos.
Prácticas: se concederá gran importancia a la formación práctica. Además, los graduados que accedan al sistema público de educación llevarán a cabo un año de praxis. |
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La carrera de Magisterio, al igual que el resto de estudios universitarias, se encuentra al borde de una profunda reestructuración. El director del Instituto Superior de Formación del Profesorado del Ministerio de Educación y Ciencia, Antonio Moreno, visitó ayer Logroño para explicar los cambios que se avecinan, en dos conferencias y una rueda de prensa en compañía del secretario general del PSOE de La Rioja, Francisco Martínez Aldama.
Como consecuencia de la Ley Orgánica de Educación (LOE) y la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), recordó, las diplomaturas y licenciaturas se convertirán en grados de cuatro años y 240 créditos de entre 25 y 30 horas. Esta reestructuración, explicó, afecta a las siete especialidades de Magisterio, que se convertirán en dos grados, Educación Infantil y Educación Primaria.
Moreno aclaró que, actualmente, el Ministerio trabaja en la definición de las directrices de estas carreras». Al ser enseñanzas reguladas, esto es, obligatorias para el desempeño de un oficio, precisó que un porcentaje cercano al 75 por ciento de los créditos será común en todas las universidades. También, se baraja el establecimiento de diversos itinerarios que incluyen las siete especialidades actuales y alguna nueva, como la de bibliotecario escolar. La práctica, indicó, tendrá un papel «primordial» en la formación de los profesores.
Aldama consideró que esta reestructuración «contribuirá a mejorar la calidad del sistema educativo» y aseguró que todo lo que el Gobierno nacional haga parar formar al profesorado será «avalado y completado por el nuevo Ejecutivo regional», en referencia a su posible victoria en los próximos comicios autonómicos.