Don Juan Carlos y Doña Sofía recibieron como regalo institucional en su visita al Revellín un facsímil del título de ciudad otorgado a Logroño por Juan II de Castilla en el año1431. A partir de esa fecha, la capital riojana dejó de llamarse villa y pasó a ser ciudad. El mismo monarca Juan II de Castilla añadiría el 20 de julio de 1444 los títulos de muy noble y muy leal que hoy todavía aparecen en el escudo de Logroño. Con esta concesión, premiaba la lealtad de las gentes, que se mantuvieron fieles al servicio del rey de Castilla.