El helicóptero que trasladó a los Monarcas hasta Logroño se posó en Las Norias a las doce del mediodía y diez minutos después llegaban en automóvil a las puertas del Cubo del Revellín, donde fueron recibidos por el presidente riojano. A continuación, y antes de acceder a este rehabilitado escenario en el que inauguraron la muestra de 'La Rioja Tierra Abierta' y visionaron un audiovisual proyectado sobre la piedra que forma la bóveda, los Reyes saludaron al alcalde de la ciudad, Julio Revuelta; al delegado de Gobierno, al presidente del Parlamento, a los consejeros autonómicos y al obispo de la Diócesis, así como al presidente de Caja Rioja y a los Vendimiadores 2006, que ofrecieron a la Reina una ramo de flores de color amarillo.
Diez minutos más tarde la comitiva se desplazó a pie hasta la Sala Amós Salvador, distante unos cincuenta metros, con una parada previa frente al Arco del Revellín para inmortalizar el momento. Y a las puertas de la Sala, los Reyes, a quienes acompañaban en este viaje la ministra de Sanidad, Elena Salgado, estrecharon las manos de los miembros de la Corporación logroñesa, del Patronato de la Fundación Caja Rioja y del consejo asesor de 'La Rioja Tierra Abierta'. Todos ellos accedieron a su interior donde se ha instalado un centro de recepción y participación y donde una imagen de la zona de Ezcaray evocó al Rey sus tiempos de cadete en la Academia Militar, cuando visitó por primera vez estos parajes.
Cariño del pueblo
Los monarcas, que a su llegada al Revellín recibieron los aplausos de las casi dos mil personas que desde media hora antes aguardaban en las inmediaciones, correspondieron con prolongados saludos a estas muestras de cariño cuando se disponían a subir al automóvil Real que les trasladó al Hospital San Pedro. Durante el recorrido por una Gran Vía que lleva el nombre del monarca, y cuya modernidad ensalzaron los Reyes, don Juan Carlos y doña Sofía se vieron sorprendidos de nuevo con el calor de un pueblo que se había apostado a ambos lados de esta arteria principal.
Ello fue sólo un aperitivo, comparado con el recibimiento que les aguardaba a las puertas del 'San Pedro' donde esperaban a Sus Majestades el consejero de Salud, José Ignacio Nieto; la gerente del centro, María Luz de los Mártires y el secretario general técnico, José María Corcuera.
Los aplausos y los flashes se multiplicaron cuando don Juan Carlos descubrió una placa conmemorativa de la visita, que sirvió de prólogo al recorrido -de casi una hora de duración- por diversas dependencias del centro hospitalario. Un recorrido en el que la Reina mostró su lado más humano y solidario. De hecho, expresó a los responsables sanitario su interés por visitar a algún recién nacido y a su madre, petición que consultaron y a la que esta última y su esposo no pusieron la menor objeción, no sin dar crédito a lo que estaba pasando.
Su segunda petición fue la de acceder a la unidad de Neonatología, demanda que dejó bloqueadas momentáneamente a las responsables de este departamento y con quienes se fotografió después de interesarse por los seis niños que estaban en la incubadora y otros tantos en cunas.
Ingresos penitenciarios
Una tercera solicitud dejó ya noqueados a los responsables médicos del 'San Pedro', cuando la Reina insinuó la posibilidad de visitar la unidad de ingresos penitenciarios. Doña Sofía, que a cada paso del recorrido se detuvo con el personal del centro, se apartó silenciosamente de la comitiva y acudió junto a la ministra y a la gerente del hospital a la séptima planta para ver cumplido su deseo.
Ver para creer, comentaron gratamente los miembros de la comitiva, quienes tras visitar el Servicio de Radiología y el de Urgencias degustaron un aperitivo.
«Les puedo asegurar que los Reyes se han sentido durante estas dos horas tremendamente emocionados», recalcó Sanz, quien acompañó a don Juan Carlos hasta el despacho donde figura el libro de honor y en el que escribió: «En el día de la inauguración del Hospital San Pedro os deseamos toda clase de éxitos y nuestra enhorabuena para este fantástico hospital. Juan Carlos R. y Sofía R.»