Veinticuatro horas fatídicas para el sector de la construcción en Álava. Dos operarios perdieron la vida entre el jueves y ayer mientras trabajaban en obras que se llevan a cabo en la zona de Salburua, en Vitoria, y en un polígono industrial de Laguardia.
El primero de esos trágicos sucesos se descubrió hacia las once de la mañana del jueves, aunque no trascendió hasta el mediodía de ayer, poco después de que Alfonso Uzal Vidal, de 62 años, falleciera en la UCI del hospital Santiago Apóstol. La víctima, un veterano albañil que trabajaba como oficial de primera en la empresa Construcciones y Rehabilitaciones Alinorte, había sido encontrada la víspera en medio de un charco de sangre en la primera planta del sótano de un edificio en construcción situado en la calle Portal de Elorriaga, cerca de un concesionario de Citroën.
Un compañero suyo dio la voz de alarma tras hallarle con una herida en la cabeza en las proximidades de un andamio tubular mecánico de tipo multidireccional y de 1,60 metros de altura. Un equipo médico se desplazó al lugar y logró reanimarle. Alfonso Uzal ingresaba poco después en la UCI, de la que no volvería a salir con vida.
Nadie sabía ayer lo que le pudo ocurrir, dado que no hubo testigos del percance. «Se desconoce si se golpeó al caer accidentalmente del andamio o si la caída se debió a un desvanecimiento o a algún otro problema físico. Los médicos del hospital aún no nos han explicado las causas de su muerte. Suponemos que le harán la autopsia», explicaba a EL CORREO Ariel Senra, el director de producción de Alinorte, una subcontrata de la firma Corsan Corviam.
Según Senra, Uzal tenía encomendada esa mañana la tarea de eliminar el sobrante de hormigón de un pilar y no estaba trabajando en altura. «Tenía todas las medidas de seguridad y había pasado un reconocimiento médico en febrero», agregaba. Por su parte, Juan Luis España, el responsable de la Federación de la Construcción de Comisiones Obreras, apuntaba que había «muchos objetos, algunos de ellos punzantes» en la zona donde apareció Uzal, afiliado a ese sindicato.
Técnicos de Osalan y agentes del equipo de Policía Científica de la Ertzaintza inspeccionaron el lugar para intentar averiguar las causas y circunstancias de una tragedia que ha causado una profunda conmoción en el ámbito local de la construcción. No en vano, el fallecido era un albañil «muy conocido y apreciado». «Además, tenía un hermano y un hijo en el mismo gremio», señaló España.
Un portavoz del Departamento vasco de Interior aseguró a este diario que la Policía vasca «no ha abierto aún ningún atestado» por la muerte de Uzal.
Corrimiento de tierra
La segunda tragedia ocurrió hacia las 13.15 horas del jueves en el polígono industrial de Laguardia. José Antonio S.R. -empleado desde hace ocho meses en la firma Emilio Duval, subcontratada por Construcciones Majuelos para hacer obras en la red de saneamiento en Bodegas Casalbor- realizaba en aquel momento una comprobación de niveles en el interior de una zanja de dos metros de profundidad y 0,70 metros de anchura. Allí le sorprendió un corrimiento de tierra que afectó a parte de la pared y que le dejó atrapado, explicó un portavoz del Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laboral, Osalan, que investiga el accidente.
José Antonio, de 43 años, ingresó en el hospital San Pedro, en Logroño, donde falleció hacia las siete de la tarde del mismo jueves.
Osalan anunció ayer que no incluirá la muerte de José Antonio en sus estadísticas de siniestralidad, debido a que las empresas Construcciones Majuelos y Emilio Duval están radicadas en Miranda de Ebro. Sin embargo, se trata del tercer empleado de la construcción que fallece en Álava desde que comenzó el año.