Los 17.452 vecinos de Txagorritxu y Gazalbide han tenido que esperar catorce años para que el prometido centro de salud vea la luz. Será el próximo día 9 cuando abra sus puertas el decimotercer ambulatorio de Vitoria, tras más de una década de desencuentros entre Osakidetza, el Ayuntamiento y los residentes. Los pacientes se despedirán entonces de las abarrotadas consultas de San Martín y La Habana.
El consejero vasco de Sanidad, Gabriel Inclán, cortó ayer la cinta del centro salud, levantado por fin entre las calles Chile y Telesforo de Aranzadi, el emplazamiento inicial pactado hace ca-torce años por el ex alcalde Cuerda e Iñaki Azkuna, entonces al mando de la consejería de Sanidad. Los vecinos lo rechazaron porque les quitaba vistas.
El ambulatorio dispone de dieciocho consultas y estará atendido por nueve médicos de familia y dos pediatras, uno de ellos a tiempo parcial. Trabajarán nueve enfermeras, seis administrativos y un auxiliar de enfermería. De ellos, un médico, un pediatra, una enfermera y la auxiliar son puestos de nueva creación. El resto procede de San Martín y La Habana. Pero la plantilla se podría ampliar. «Se ha previsto reservar un espacio para futuras demandas de nuevas especialidades», destacó Inclán.
El anhelado complejo -los vecinos llegaron a amenazar hace cuatro años con sacar la protesta a la calle ante la demora de las obras- tendrá un área de atención al paciente, una sala de curas, otra para extracciones de sangre y un tercera para educación grupal. El horario será de ocho de la mañana a ocho de la tarde, de lunes a viernes; y de nueve de la mañana a dos de la tarde, los sábados.
El centro, «precioso», a juicio del responsable de Sanidad, ha supuesto una inversión superior a los dos millones de euros y cuenta con una superficie de 1.872 metros cuadrados, de los que 1.400 son útiles. «Es increíble que se hayan podido sacar tantos metros útiles», señaló un sorprendido Inclán.
Lucernario
Se trata de un edificio sobrio, de líneas rectas. Su zona central se convierte en un inmenso lucernario gracias a dos diáfanos patios interiores. «Ya nos hemos olvidado de los centros grises y oscuros, sin ventanas, que antes se prodigaban. Ahora las construcciones son amables porque se trata la luz con calidad y calidez. Bastante desgracia tiene la gente con tener que venir a estos sitios, como para que las instalaciones no sean las más idóneas», recalcó el consejero peneuvista.
El ambulatorio número trece de la capital alavesa ha sido diseñado en dos volúmenes a diferentes alturas. La baja se ha reservado a las consultas, que se distribuyen alrededor de los dos patios interiores para realzar la privacidad de las dependencias. La alta será utilizada por la plantilla.
Tras la inauguración del centro de Txagorritxu y Gazalbide, le tocará el turno al de Zabalgana, uno de los barrios emergentes de la ciudad. Su construcción se iniciará este año. Luego le corresponderá el turno al de Salburua, cuando tenga un mínimo de 8.000 usuarios. Los vecinos de estos dos barrios serán atendidos, mientras tanto, en San Martín y Lakuabizkarra II.