El valle salado de Añana, en cuya progresiva rehabilitación trabaja la Diputación y el Ayuntamiento de la localidad desde el año 2000, volverá a abrirse al público a partir de la primavera.
La buena acogida que han tenido las dos ediciones anteriores de las visitas guiadas ha llevado a ambas instituciones a adelantar la fecha de apertura al público del 'circo' salado. Será en abril cuando los interesados en conocer uno de los conjuntos patrimoniales más antiguos de Álava tengan la oportunidad de recorrerlo. En 2006, los recorridos arrancaron en junio y se prolongaron hasta el 1 de noviembre.
La labor de restauración que desarrolla la Administración foral en el peculiar conjunto de Añana para impedir su deterioro ha sido premiada por la Fundación Forum Ambiental, de Barcelona. Se trata de una entidad no lucrativa, cuyo objetivo es crear una plataforma de diálogo y colaboración para lograr un modelo de desarrollo sostenible. La infanta Cristina entregó el jueves el galardón a la diputada Marta Alaña.
Desde que se iniciaron los primeros trabajos para rehabilitar el valle salado, se han invertido ya 2,2 millones de euros en un proyecto muy ambicioso que en 2004 se presupuestó en 20 millones. Según este plan de recuperación integral, diseñado para dos décadas, se restaurarán las 5.500 eras que conforman el conjunto.
Sal y paneles solares
De ellas, 1.370 se destinarán a producir sal de calidad; otras 600 se transformarán en paneles solares y el resto se arreglarán para potenciar el turismo en la zona, mediante iniciativas como las visitas guiadas, además de para mantener el rico ecosistema del complejo entramado por donde fluyen las corrientes de salmuera. De hecho, en el valle habita un crustáceo -denominado Artemia salina- típico de las aguas continentales salobres.