Las investigaciones del Cuerpo Nacional de Policía relacionan a los siete albanokosovares detenidos en Castro Urdiales como miembros de una organización implantada en toda España, con varios robos perpetrados al menos en tres localidades cántabras -Santander, Camargo y el propio Castro-, además de en Bilbao. Este último caso fue denunciado ante la Ertzaintza. Este subgrupo se dedicaba fundamentalmente al asalto de polígonos industriales, mientras otros miembros de la banda actuaban también en domicilios particulares y bancos, según indican fuentes de la investigación.
Los siete arrestados fueron puestos en la mañana de ayer a disposición del juzgado de instrucción número 4 de Santander. Seis de ellos están acusados de integrar una de las organización de delincuentes albanokosovares más activas de las que han caído nunca en Cantabria. El séptimo colaboraba con el grupo en funciones logísticas.
Las pesquisas continúan abiertas, ya que la Policía sospecha que estos mismos individuos podrían estar detrás de numerosos robos registrados en otras localidades cántabras y en Vizcaya. Hasta el momento, «los objetos intervenidos en los registros, papeles y algunas huellas de calzado» relacionan a los sospechosos con varios golpes, aunque no se descartan nuevas imputaciones.
La operación Trampolín se desarrolló el pasado martes en Madrid, la Comunidad Valenciana y Cantabria, fundamentalmente, y se saldó con 38 albanokosovares detenidos. La red, muy jerarquizada y con jefes máximos, habría cometido al menos 150 asaltos en los últimos meses en siete comunidades distintas.