José Carlos Carballo Clavero, 'Charlie', un vallisoletano que desde hace ocho años está inmovilizado como consecuencia del denominado 'síndrome de cautiverio', cumplió ayer su sueño de volar en un avión militar con un bautismo aéreo a bordo de un CN 235 del Ala 35 de la Fuerza Aérea española.
Ataviado con el uniforme de vuelo del Ejército del Aire, con el distintivo 'Charlie' sobre el emblema de la Fuerza Aérea, el vallisoletano emuló el saludo militar antes de embarcar en la aeronave para despegar a las 17.05 horas, acompañado por su mujer, Purificación, a bordo de uno de los aviones que, como él mismo relató minutos antes de su bautismo, había visto sobrevolar el cielo vallisoletano junto a su madre cuando era niño.
Durante los 40 minutos que duró su experiencia aérea, 'Charlie' observó junto a su mujer su ciudad, Valladolid, su propia vivienda y otros paisajes castellanos, antes de aterrizar en la pista de la Base Aérea de Villanubla, donde, además del jefe de la base, el coronel Palacios, le esperaba un nutrido grupo de periodistas que le aclamó cuando descendió de la aeronave. Muy emocionado, el vallisoletano reconoció que la experiencia había sido «mucho mejor» de lo previsto, explicó que se había sentido «en una nube», y no dudó a la hora de asegurar que repetiría la experiencia.