El presidente de la Federación de Euskadi de padres y madres separados, Kidetza, denuncia «la conculcación de derechos, las injusticias, las situaciones de maltrato, la manipulación de los menores y las situaciones de emergencia social» que afectan a muchas personas tras el divorcio.
-¿Qué opina de esta póliza?
-No es sino una póliza de seguro de vida y accidentes más o menos competitiva si la comparamos con otras. La diferencia es que el pago es diferido en el tiempo, hasta los 25 años de los hijos, e impide que éstos perciban el montante total y puedan disponer de él inmediatamente o pueda ser de algún modo malversado por su albacea.
-¿Confía en el éxito del producto?
-No, por lo siguiente. Quien tiene medios económicos ya tiene un producto determinado para situaciones de riesgo. Y quien no los tiene, no se plantea gastos extraordinarios; entiende que, con los gananciales, ya quedan cubiertos sus herederos. Además, en caso de fallecimiento, vía testamento se pueden incluir cláusulas que impidan que el menor esté desprotegido.
-¿Y para las situaciones de impago por accidente y desempleo?
-Es responsabilidad de las instituciones crear un fondo de garantía social para casos de impago de pensiones a los hijos por parte del progenitor no custodio.
-El Parlamento vasco aprobó en junio la creación de esta compensación. Ahí se ha quedado el asunto.
-Dio un plazo de seis meses al Gobierno vasco para que lo pusiera en marcha. Hay una comisión interinstitucional, presidida por Emakunde, que es la responsable de que este fondo no esté todavía en funcionamiento en Euskadi. Esto está dejando en situación de desprotección a un importante número de menores y obligando a sus progenitores custodios, sobre todo mujeres, a que tengan que buscar trabajos complementarios o alargar su jornada laboral a fin de poder alimentar a sus hijos.
En los tribunales
-¿Se rompen muchas parejas vascas?
-El año pasado hubo un incremento del 14% en las rupturas. Y cada vez se separan más jóvenes. Para 2010, por cada matrimonio se producirá una separación.
-¿Y se tiran los trastos a la cabeza?
-Han aumentado los conflictos en los tribunales. Primero, porque hay un número importante de personas que denuncian una ficticia situación de maltrato para conseguir posiciones de ventaja en la separación. De las 2.007 denuncias de malos tratos que se resolvieron en 2005 en Euskadi, 957 se archivaron o fueron absolutorias. En segundo lugar, porque ha crecido el número de hombres que solicitan la guarda y custodia compartida. La mujer, en muchas ocasiones, inicia un divorcio contencioso por entender que ésta no es la mejor fórmula para el menor.
-¿Sigue siendo el hombre el más perjudicado tras la ruptura?
-No debiera haber ganadores ni vencidos, por ello lo recomendable es la mediación familiar para lograr mutuos acuerdos. Ahora bien, el que generalmente sale más perjudicado es el progenitor no custodio, normalmente el hombre. Se suelen dar situaciones muy dramáticas que pocas veces salen a la luz salvo en los informes de Cáritas o en la cifra de suicidios.