A veces nuestros canales hacen cosas que le dejan a uno patidifuso. En la mañana del jueves no había otra noticia que el traslado del preso etarra De Juana Chaos. Los medios llevaban semanas hablando del asunto. La noticia del jueves representaba el desenlace del proceso. Era, pues, un argumento informativo de primera magnitud. Para darle mayor realce, el ministro del Interior anunciaba comparecencia. Tensión informativa. Encendemos la televisión: nada. Nada de nada. Ninguna cadena ofreció esa rueda de prensa. Ni siquiera, en lo que nos ofreció el zapeo, se alteró mínimamente la programación prevista. Habría podido aparecer un letrero que dijera: 'La información, cerrada por vacaciones'; o 'por corazones', que ese era el argumento mayoritario en la pantalla matinal.
Lo más impresionante de todo fue lo que pasó en TVE 1. En el mismo momento en que el ministro Rubalcaba comparecía, de manera extraordinaria, la primera cadena pública del país nos mostraba a un preso, sí, aparentemente en huelga de hambre, en efecto, con su sonda y todo, faltaría más: pero no era De Juana, sino Julián Muñoz, 'pantojo' y 'malayo', de quien TVE nos ofrecía cumplida información. Ese era, a esa hora de la mañana, con la que estaba cayendo, el principal argumento noticioso de la primera cadena de televisión del Estado. Parecía una broma. Dicen -como para excusarse- que el Gobierno había pedido «perfil bajo». Cabe aceptar que un Gobierno, por razones políticas, quiera imprimir un «perfil bajo» a una noticia; está en su derecho. Pero que los medios secunden esa estrategia, con evidente desdén hacia los criterios básicos del interés informativo, eso no es de recibo. Y además: personalmente, no me lo creo; porque no es la primera vez que pasa. En torno a la deficiencia informativa de la tele ha surgido lo que podríamos llamar una 'tercera España': hay una España oficial que al calor de la noticia lanzaría sus interpretaciones políticas, hay una España real que rápidamente buscaría más información o en la radio o en Internet, y luego está la España de la tele, esta cosa mema y siniestra que cuando habla de un preso con sonda sólo puede ser para sacar en pantalla a Julián Muñoz. Cada vez más, la 'telerrosa' se va convirtiendo en el opio del pueblo. Es terrible.