Domingo, 4 de marzo de 2007
Registro Hemeroteca

en

ECONOMÍA

ECONOMÍA
España, el campo de batalla de los grupos energéticos europeos
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

España es la pieza clave en los planes de E.on desde hace más de un año y en ella ha invertido mucho tiempo y dinero. Si la estrategia para comprar Enel no se lleva a término, va a intentar probar la connivencia del Gobierno español con los italianos. El gigante alemán buscará de nuevo el apoyo de la jefa del Ejecutivo Angela Merkel -que se verá con Rodríguez Zapatero en la 'cumbre de primavera' de la Unión-. En ese contexto, el presidente Wulf Bernotat podría seguir adelante con la OPA para -si obtiene la aceptación suficiente- negociar después con los otros propietarios. Cuando E.on compró Ruhgas, pactó con los inversores que le habían llevado a los tribunales a cambio de cederles ciertos activos.

La próxima semana, unos y otros darán nuevos pasos en su estrategia. Enel, que ha visto en Endesa el alivio de la frustración que le causó el fracaso de su intento de compra de la francobelga Suez, no se va a quedar expectante. Mañana viaja a Madrid el ministro italiano de Economía, Tommaso Padoa-Schioppa, para entrevistarse con el vicepresidente económico Pedro Solbes. Y el miércoles, en Dusseldorf, Bernotat aprovechará la presentación de resultados anuales de E.on para explicar las decisiones tomadas.

Mientras tanto, la «solución española» que el Gobierno propiciaba para el futuro de Endesa ha resultado ser una vía italiana y puede conducir, no al nacimiento de un gran 'campeón nacional', sino quizás al troceamiento del mayor grupo eléctrico. Si E.on mantiene la OPA y sólo adquiere una parte del capital de Endesa, la dificultad de entenderse con Enel y Acciona podría conducir a una segmentación de la compañía con el consiguiente reparto de activos

La coexistencia de esos tres propietarios sería compleja. Por añadidura, si Endesa queda finalmente en manos de un grupo extranjero, puede resucitar la tentación de potenciar otro grupo energético nacional, y las opciones se reducen en la práctica a dos: la fusión entre Iberdrola y Unión Fenosa que auspicia ACS, o la integración de Unión Fenosa y Gas Natural.

Las empresas europeas se muestran dispuestas a crecer con independencia de que su aventura exterior aporte poco a la seguridad del suministro eléctrico de los países afectados. El sector está en plena fase de consolidación por motivos económicos, fundamentalmente. Y si finalmente Enel se quedara con Endesa, la presencia en el accionariado de las eléctricas españolas de otros dos países del sur -la italiana ya está en Viesgo, y Cantábrico pertenece a la portuguesa EDP- apenas tendría que ver con razones geográficas.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo

Canales RSS