La Guardia Civil ha arrestado a una tercera persona por su presunta implicación en el intento de secuestro de un matrimonio de joyeros ocurrido el jueves en Salou (Tarragona), que derivó en un tiroteo en el que falleció un funcionario del instituto armado y resultó herido grave uno de los delincuentes. La detenida es una mujer que, como sus supuestos cómplices, procede de la República Dominicana. Su grado de participación en los hechos no se ha hecho público.
La banda intentó secuestrar a los propietarios de la joyería El Carrilet, pero la intervención de tres guardias de paisano desbarató sus planes. Dos de los delincuentes, cercados en la última planta de un edificio, bajaron «atropelladamente» las escaleras. En ese momento, se produjo un intercambio de disparos que acabó con la vida del agente Juan Manuel Muñoz, de 36 años, mientras uno de los miembros del grupo criminal recibía un balazo en el vientre, de pronóstico grave.
Cientos de personas asistieron ayer al funeral por el funcionario, casado y padre de dos niñas de 3 y 7 años. Su féretro, que había permanecido toda la noche en la capilla ardiente instalada en el Ayuntamiento de Salou, fue trasladado a la iglesia del barrio tarraconense de Torreforta, donde se celebraron las exequias. El director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, impuso al agente la Cruz de la Orden del Mérito a título póstumo. También estuvieron presentes el delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel, y el secretario de Seguridad Pública de la Generalitat, Joan Delort, así como los alcaldes de Salou y Tarragona. Tras el oficio religioso, los restos del guardia partieron, entre aplausos de los asistentes, hacia el tanatorio de Tarragona, donde fueron incinerados. Juan Manuel Muñoz, natural de la ciudad catalana, estaba destinado en Salou desde abril de 2004.
La mayoría de los comercios de Salou bajó sus persianas entre las once y las doce de ayer en señal de apoyo a la familia del fallecido y de protesta por la inseguridad ciudadana que padece la localidad costera. Según publicaba en su edición de ayer el diario 'Avui', uno de los asaltantes era vecino de El Carrilet y la banda utilizaba su vivienda para espiar desde allí a los joyeros.