Una agencia matrimonial les servía de tapadera. Se dedicaban a concertar bodas de inmigrantes con mujeres españolas a cambio de dinero. Con este método, decenas de extranjeros regularizaron su situación en España. Hasta que, en diciembre, la Policía inició una investigación que se acaba de saldar con la desarticulación de la banda en Barcelona. Cinco personas -cuatro hombres de nacionalidad pakistaní y una mujer- han sido detenidas por su presunta relación con la presunta estafa. Todos captaban a sus clientes en locutorios telefónicos de la ciudad condal, así como en los cercanos municipios de Cerdanyola del Vallés, Santa Coloma de Gramenet y Badalona.
Según informó ayer la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil, a los arrestados se les imputan varios delitos de falsedad documental, favorecer la inmigración ilegal y estafa. Los pakistaníes -A.I., A.G., A.I. y M.I., de entre 26 y 50 años- y la española M.O.R.C., de 25, ya han sido puestos a disposición judicial.
Al parecer, los detenidos falsificaban todos los documentos necesarios para efectuar las bodas. Entre los efectos recuperados, se encuentran quince libros de familia falsificados, al igual que diversos certificados de empadronamiento, defunción y soltería falsos. Había también fotocopias de pasaportes de ciudadanos de Pakistán e India, tres DNI originales de ciudadanas españolas, un ordenador portátil y 3.800 euros. Todo el material acababa de llegar a las manos de los arrestados, en gran parte procedente de tierras pakistaníes.
Fue en diciembre cuando la Policía decidió abrir una investigación. A raíz de la declaración de un hombre que manifestó haber pagado 5.000 euros para que le facilitaran una boda con una española, los agentes identificaron y detuvieron a María Orissa R.C., que supuestamente debía contraer matrimonio con el denunciante. La mujer les llevó a localizar al resto de la banda, al desplegar un dispositivo policial a su alrededor.
Más de 5.000 euros
El 'modus operandi' tenía como finalidad «favorecer la inmigración ilegal», según constataron las posteriores pesquisas. Los detenidos cobraban cantidades que oscilaban entre los 5.000 y 12.000 euros por las bodas concertadas de antemano. A cambio, entregaban a las mujeres cantidades que no superaban los 3.000 euros. Además, facilitaban los llamados 'matrimonios simulados', que no llegan a celebrarse y se basaban en la falsificación de varios documentos, como el libro de familia o los certificados pertinentes.