María San Gil hace a José Luis Rodríguez Zapatero único responsable de la «decisión política» de conceder prisión atenuada a Iñaki de Juana Chaos y trasladarlo al hospital Donostia de San Sebastián, donde el preso etarra se recupera desde el pasado jueves de la huelga de hambre que abandonó ese mismo día. La presidenta del PP vasco entiende que el jefe del Ejecutivo ha cometido una «indignidad» que no tiene precedente alguno en la historia de la democracia española, y reivindica el derecho de su partido a canalizar a través de una manifestación la «rebeldía cívica» que ha provocado esta medida. «Zapatero creerá que los demás nos tenemos que callar o amoldar a lo que él decide, y no es verdad», sentencia.
-¿Comparte la opinión de Esperanza Aguirre, que considera que este jueves fue el segundo día más triste de la historia moderna de la democracia española tras el 23-F?
-Fue un día funesto y nefasto para nuestra democracia. La inmensa mayoría de los españoles tuvimos una sensación de sorpresa, luego de incredulidad y luego de rebeldía cívica ante la decisión política que ha adoptado Zapatero de traer a De Juana al País Vasco. España tiene un Gobierno tan débil y tan poco gallardo que se pliega ante el chantaje de un terrorista. Eso ha calado de forma muy honda y muy profunda en los españoles de bien, que son la inmensa mayoría.
-Escuchando sus palabras, podría dar la impresión de que De Juana ha quedado en libertad.
-Es verdad que legalmente es una decisión que se podía tomar, pero también se pudo tomar la contraria. De Juana se puso en huelga de hambre con el claro objetivo de someter al Gobierno a un chantaje. ¿Estaba peor cuidado en el Doce de Octubre de lo que pueda estar en el hospital Donostia? Pueden intentar vendérnoslo como quieran, pero es una clara cesión ante un chantaje. Nunca en la historia de la democracia un Gobierno se había plegado al chantaje de la banda terrorista. Hace un mes hemos oído a Ortega Lara decir que, cuando estaba secuestrado, sabía que el Gobierno de Aznar nunca iba a ceder al chantaje terrorista. ETA también chantajeó al Gobierno con el secuestro de Miguel Ángel Blanco, y el Gobierno tampoco cedió en aquella situación tan dramática. Nuestro sistema democrático tiene unos sólidos cimientos que no se pueden tambalear por la debilidad de un presidente.
-Salvo el PP, todos los partidos han apoyado esta decisión.
-Pero no la apoyan diez millones de españoles, como poco, porque estoy segura de que muchos de los que votaron a Zapatero se sienten defraudados. Claro, la apoyan los partidos nacionalistas, que siempre han apostado por el eufemismo del final dialogado de la violencia, que sólo quiere decir pagar un precio político a la banda para que temporalmente, y mientras se sienta satisfecha, nos deje de matar. No nos asombra: no apoyaron la Ley de Partidos ni el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo.... ¿Si Ibarretxe es lehendakari por los votos del PCTV! Pero esta decisión es de Zapatero. Y es una indignidad.
-El Gobierno sostiene que no se podía convertir a De Juana en un 'mártir'.
-Se ha convertido en un mártir y en un héroe, no hay más que ver el recibimiento que tuvo en San Sebastián. De Juana no sufre una enfermedad terminal o grave... Es decir, no recoge los supuestos legales para concederle esta medida de gracia. Un hombre que, nos cuentan, roza el coma, ¿cómo puede bajar andando de la ambulancia e ir andando a su habitación? Una habitación en la que había quince personas. ¿Alguien que está a punto de morir o que está abocado al coma tiene a quince personas en su habitación? Por no hablar de la presencia de la novia, las duchas, los dos en la cama... Encima, pretenden tomarnos el pelo.
Manifestación
-El PP va a organizar una manifestación en contra de esta decisión. Con la reiteración de este tipo de convocatorias y la imparable escalada de descalificaciones entre los dos primeros partidos españoles, ¿no se corre el riesgo de tensionar en exceso a la sociedad?
-A mí me hace gracia el doble rasero. Antes crispaba Aznar, y ahora que la situación está infinitamente más crispada el responsable también es el primer partido de la oposición. Vamos a ver, se han convocado una serie de manifestaciones porque hay un sentimiento social que va creciendo de enorme descontento con la política antiterrorista de Zapatero. El drama es que antes, a las convocatorias que pudiera hacer la asociación mayoritaria de víctimas del terrorismo, íbamos el PP y el PSOE. Pero, ahora, la AVT tiene que movilizarse en contra de la política del Gobierno porque el Gobierno quiere negociar y pactar con los terroristas. Claro, la asociación de víctimas no tolera, no transige, y han convocado manifestaciones a las que nosotros hemos acudido encantados porque hemos compartido con ellos esta forma de ver. Ahora, con De Juana, estamos ante una decisión política y, como principal partido de la oposición, nuestra responsabilidad es encauzar esta rebeldía cívica en una manifestación. Porque tiene que verse en España que no estamos de acuerdo con lo que ha hecho el Gobierno. Zapatero ha tomado esta decisión él porque es el presidente del Gobierno y creerá que los demás nos tenemos que callar o amoldar. Y no es verdad. Vamos a ver, cuando gran parte de españoles se manifestaban en contra de la guerra de Irak, yo recuerdo que el sentir mayoritario de los medios de comunicación era 'qué bueno es que la gente vaya a la calle y que se escuche la voz del pueblo'. Pues apliquemos el mismo rasero ¿Por qué ahora nos parece mal?
-¿Cómo valora la concentración de protesta del pasado jueves ante la sede del Ministerio del Interior?
-De forma muy positiva. No hay que resignarse, esto tiene solución, hay una alternativa. Entiendo perfectamente esa rebeldía cívica de la gente, porque esto es una agresión a todos nosotros.
-La presencia de algunos símbolos y líderes de la ultraderecha en esas concentraciones, ¿no resulta contraproducente para el intento del PP de presentarse como un partido de centro derecha?
-Somos un partido de centro derecha y lo demostramos a diario. Es verdad que hay símbolos que no nos gustan nada y que siempre rechazamos su presencia, pero lo mismo que rechazamos otro tipo de símbolos. Los de la extrema izquierda nos parecen igual de malos que los de la extrema derecha. No tenemos una doble moral, pero otros se escandalizan cuando ven una bandera preconstitucional y no se asustan por la presencia de determinados líderes políticos que forman parte de ETA. De todas formas, tampoco hay tanto símbolo de extrema derecha, no creo que sea como para preocupar.
-El PP da por hecho que sigue adelante el denominado proceso de paz.
-Desde el minuto cero dijimos que el proceso estaba sumergido para esperar a que pasara la conmoción que existía tras el atentado de Barajas y que cuando pasara la conmoción -aunque no han esperado ni eso- afloraría a la superficie. En ningún momento hay voluntad del Gobierno de romper la negociación con ETA-Batasuna. El traslado y la prisión atenuada de De Juana es una prueba evidente. Esto sigue adelante. Y han matado a dos personas ¿eh? ¿Que el argumento de que ETA no mata se les ha caído!
EHAK
-El nuevo ministro de Justicia les replicó que «hacen falta pruebas y no valoraciones» para ilegalizar a EHAK.
-Estoy de acuerdo, pero pruebas hay más que de sobra. Desde su campaña, con un protagonismo absoluto de Batasuna, o con sus apoderados e interventores en las mesas electorales, que eran conocidos apoderados e interventores de Batasuna. Sus asesores y jefes de prensa son miembros de Batasuna, y en sus rondas de conversaciones el lehendakari no llama al PCTV sino que llama directamente a Batasuna. Además, si habíamos establecido la condena de la violencia como requisito mínimo para entender que un partido respalda los métodos democráticos, el PCTV ha tenido en este Parlamento hasta seis ocasiones para condenarla. No ha querido. ¿Eso es una prueba? Más que evidente. Pero la cesión con De Juana no termina con De Juana. Esto es un punto y seguido, y la siguiente será Batasuna en los ayuntamientos, y la siguiente será, si los navarros no lo impiden, Navarra incorporada a esa futura Euskal Herria que empezaría teniendo los cuatro territorios.
-Es evidente que tampoco cree a Fernández Bermejo cuando dice que el Gobierno recopila información sobre marcas electorales vinculadas a ETA y Batasuna, y que demostrará que no hay «pasividad».
-Teniendo en cuenta que forma parte del mismo Gobierno que nos dijo que nunca se sentaría con una Batasuna ilegalizada y que con violencia nunca habría diálogo... Es muy difícil ya que un representante de este Gobierno o el propio presidente tengan credibilidad. ¿Por qué no empiezan ilegalizando al PCTV? A lo mejor ilegalizando al PCTV a Batasuna empieza a preocuparle no poder presentarse. Hoy, ETA siente que ha ganado. Con la fuerza que les ha dado el ganar este chantaje al Gobierno, ¿cómo les vamos a decir que no se presentan a las elecciones?
-Ustedes no contemplan bajo ningún concepto la posibilidad de que existan 'dos Batasunas'.
-Me parece patético que partidos democráticos engañen a la sociedad intentando hacer creer que dentro de Batasuna hay dos almas, una buena y una mala; bueno, pues que la buena condene el terrorismo. Lo que no debería tener Batasuna en estos momentos es ningún tipo de protagonismo político, no habría que reunirse con ellos ni tener en cuenta sus declaraciones.
-¿No es novedoso que Otegi diga que el Estado no tiene que pagar un precio político por el fin de la violencia o que presente una propuesta autonomista?
-Yo no deposito mi esperanza de libertad en quienes son los responsables de que no seamos libres. Que Otegi diga de repente una frase en un contexto y queramos todos ya descubrir... Que lo diga claramente. ¿Pero si es muy fácil! ¿Si dan catorce ruedas de prensa al día! Esta situación ya la vivimos exactamente igual en 1998, con el Pacto de Estella. Entonces eran los nacionalistas quienes nos querían convencer de que había un cambio en ese mundo, pero ahora es mucho más dramático, porque ya no es el PNV el que pacta con ETA, ahora es el Gobierno de Zapatero. Resulta que los socialistas, convertidos a ideología pseudonacionalista, nos quieren convencer de lo mismo que ellos repudiaban en el año 98. Nadie tiene tantas ganas como nosotros de vivir en libertad y en convivencia, pero, ¿queremos ser libres o queremos vivir en una paz tutelada por ETA? Yo pretendo que mis hijos puedan entrar en un bar a tomar un pote y al lado estén los hijos de Otegi, si los tiene, y no pase nada. Ésa es la Euskadi por la que trabajo, no una Euskadi en la que mis hijos, por el hecho de ser hijos de una dirigente del PP, sean vascos de segunda.
-Todas las fuerzas políticas se muestran unánimes a la hora de criticar al PP. ¿Eso no les hace pensar en que, en algún momento, quizá tengan que modular su discurso?
-Yo no voy a hacer un discurso para agradar al PNV o a ERC. Si no les gusta significa que lo estamos haciendo bien, porque tenemos proyectos de país antagónicos. Tres años después de estar en la oposición, somos un partido unido, cohesionado, fuerte, al que esa soledad que tanto nos achacaban le ha dado la adhesión de muchas más personas que las que nos votaron en 2004. El día que los dirigentes nacionalistas nos alaben habrá que empezar a preocuparse. Será que te has plegado a sus intereses, porque los nacionalistas nunca se acercan a ti con voluntad de llegar a acuerdos.
-¿Pero ese discurso no condena al PP a gobernar única y exclusivamente con mayorías absolutas?
-Ya veremos. También decían en el año 96 que íbamos a ser incapaces de hacer gobierno y que Aznar no tenía madera de líder; en el 2000 tuvimos mayoría absoluta, y en el año 96 pactamos con el PNV, un PNV pre-Estella, claro.