Lunes, 5 de marzo de 2007
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ÁLAVA
Dos de cada tres bares de Vitoria incumplen la norma de bloquear la máquina de tabaco
Los hosteleros dicen que el dispositivo es un «incordio» y un «lío» para todos «Al final se dejará de vender cigarrillos», vaticinan molestos
Dos de cada tres bares de Vitoria incumplen la norma de bloquear la máquina de tabaco
Una persona muestra el mando que permite bloquear la máquina de tabaco. / IOSU ONANDIA
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Echar unas monedas a una máquina expendedora de tabaco para lograr el deseado paquete de cigarrillos se ha convertido en los últimos meses en una pequeña odisea tanto para los propietarios de los locales como para los clientes. Y es que desde el pasado 1 de enero los establecimientos hosteleros deben tener un mando a distancia que permita desbloquear la máquina cada vez que algún cliente lo solicite. Así lo obliga la Ley Antitabaco aprobada por el gobierno central. ¿El objetivo? Evitar que los menores de 18 años compren cigarrillos.

La medida parece que aún no ha calado del todo en la capital alavesa. De hecho, dos de cada tres bares o cafeterías que disponen de máquina expendedora incumplen la normativa. «Oficialmente, entró en vigor el 1 de enero, pero la administración es consciente de que existe lista de espera para que los técnicos o los fabricantes adapten todos los mecanismos de la estructura a la norma. Aquellos que quieran vender tabaco tendrán que amoldarse», explicó Rafa Ugarte, gerente de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Álava.

Según un estudio elaborado por este colectivo, el 65% de los hosteleros de la provincia pierde dinero con la venta de tabaco, que no deja de ser un servicio complementario al que deben dedicar buena parte de su presupuesto y ahora también de su tiempo. Por este motivo, recomiendan a los dueños que «hagan cuentas» antes de colocar el nuevo dispositivo. «Al final habrá una mayoría que opte por quitar las máquinas porque no les compensa», añadió Ugarte.

Los que ya cuentan con él -otros muchos han asegurado a este periódico que lo han solicitado- han debido desembolsar entre 200 y 300 euros por este 'kit' formado por un receptor que se instala en el interior del aparato y un hardware para permitir que identifique el mando. En algunos locales la escena se repite y ya no es extraño observar cómo la persona que está detrás de la barra activa la máquina, una vez que ha contrastado la edad del comprador. «De nuevo nos convierten en policías cuando el control debería corresponder a las familias de los menores», comentó José María Larrión, del bar La Negratomasa.

Eficacia comprobada

«Para nosotros supone un incordio. A veces resulta un lío, sobre todo, cuando el bar tiene más gente o los fines de semana», coincidieron en señalar varios camareros. «Probaré y si es un lío lo olvidaré», señaló Javier Ortega del bar Dakar. Pero también hay quien ha comprobado la eficacia de este mecanismo de bloqueo y cree que es una buena medida para que los menores no tengan fácil acceso a los cigarrillos.

Un chaval quería sacar tabaco y echaba las monedas y la máquina no se las tragaba. «¿Por qué?». Preguntó. Y la respuesta fue: «Quizá ha detectado que eres menor de edad», recordaron en la degustación Edelweiss. «Salió corriendo», añadieron.

 
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