El Teléfono de la Esperanza y de la Amistad de Álava culminó su vigésimo séptimo año de labor benéfica con un total de 5.305 llamadas atendidas de personas que tan sólo necesitaban hablar con alguien o ser escuchadas.
El perfil del usuario del 945 147014 corresponde al de una mujer -soltera, divorciada o separada-, entre los 40 y 49 años, algo que ocurre en el 88% de los casos. «Es significativo el cambio que se ha dado en diez años, cuando llamaban personas más mayores. Ahora lo hace gente de mediana edad que o bien están separadas o con algún tipo de enfermedad mental», señalaron responsables de la asociación.
Asimismo, añadieron que el motivo por el que las mujeres llaman más que los hombres obedece a que «ellas son más proclives a expresar sus emociones, mientras que ellos piensan que sus problemas los pueden solucionar en casa».
Con problemas mentales
En el 77% de los casos se constató que el usuario tenía algún tipo de problema mental. También querían ayuda para huir de la soledad y la incomunicación.
Además, el 43% reconoció sufrir dificultades de índole social o marginación y el 9% sentía angustia. En menor medida se habló de crisis familiares, ludopatía, malos tratos y alcoholismo.
El Teléfono de la Esperanza está activo las 24 horas del día. Por el día lo atienden profesionales de la escucha y, de noche, trabajan voluntarios, un colectivo que aglutina ya a 49 personas, nueve más que el año pasado.