Los atracos a punta de navaja todavía son excepcionales en Vitoria, pero el aumento de los casos denunciados en 2006 en las dependencias de la Policía Local empiezan a «preocupar» a los agentes. En concreto, la Guardia Urbana tuvo conocimiento de 14 asaltos con arma blanca, frente a los 8 de 2005. «Los robos con violencia han bajado, pero dentro de este apartado estamos alerta ante el incremento de los casos en los que se usan cuchillos o similares», señala el oficial de gestión de los uniformados, José Antonio Ferreiro.
Por eso, la Policía Local no duda en hacer cacheos preventivos cuando detecta conductas sospechosas o interviene en una disputa en plena calle. En el último año, los uniformados se han llevado continuas sorpresas. De hecho, han confiscado 37 armas blancas. Es la primera vez que hacen este recuento oficial porque antes «estos datos eran insignificantes».
«Lo ven normal»
Los agentes alertan del «peligro» de que este fenómeno se convierta en una moda y termine provocando una desgracia. En primer lugar, porque han descubierto que ciertos jóvenes llevan navajas entre sus pertenencias «porque para ellos es algo normal por razones culturales». Es el caso de algunos grupos de inmigrantes latinoamericanos que «suelen llevar armas blancas, aunque eso no significa que vayan a delinquir».
Lo peor de todo, agregan los portavoces policiales, es que esto puede llevar a otros chavales a hacer lo mismo «por si tienen que defenderse».
Esta circunstancia provoca situaciones de riesgo evidente. «Una simple discusión en la que la adrenalina se dispara puede ser fatal si un chaval ha bebido alcohol y encima tiene una navaja en el bolsillo», indica Ferreiro.