Los deportistas viven en una perpetua lucha por la excelencia en su disciplina. Más lejos, más alto, más fuerte. Generalmente, esa pelea consigo mismo nunca se gana, porque creen que siempre se puede recortar una milésima al crono, o ganar un centímetro al salto. Es el espíritu de los campeones.
Ayer, Carlota Castrejana ganó una batalla dentro de esa guerra. Dio un salto de calidad tremendo al superar en 19 centímetros su mejor marca personal y se plantó en los 14,64 metros. ¿Se plantó? Nada de eso, tras bajar del podio anunció el inicio de una nueva batalla: «Hay que acercarse a los 15 metros porque sé que puedo mejorar mi marca».
Castrejana es una atleta total que participó en los Juegos Olímpicos de Barcelona como ala-pívot, jugando a baloncesto con la selección española. Se pasó a al salto de altura y se hizo campeona de España. Hasta que lo cambió por la longitud y el triple salto, disciplina en la que encontró su sitio.
Con tanto vaivén, comenzó tarde en el triple. Su madre, Carmen, esperaba con paciencia un gran éxito de su hija, segura de que llegaría: «Había que esperar un poco porque empezó más tarde que otras atletas. Estamos muy orgullosos de ella porque se lo ha ganado a pulso».
Y eso que su adaptación fue rápida y pronto comenzó a ganar. Para el año 2.000 ya era campeona de España en pista cubierta y al aire libre. Desde entonces, año tras año y con gran puntualidad, no ha fallado a su cita con el oro en el Nacional: este año ha logrado su octavo título en pista cubierta y puede conseguir el octavo al aire libre. La rutina de ganar no es buena, por lo que Castrejana fue incrementando el nivel de los retos. Hace dos años tocó su primera cima con el bronce en el Europeo de pista cubierta de Madrid. Ayer, en Birmingham, dio un paso más y prometió que tratará de seguir avanzando.
La dichosa tele
Durante todo este trayecto, su familia ha estado a su lado. Ayer, en la casa de la familia los padres 'zappeaban' por mil y un canales y satélites en busca de una televisión que diera la prueba en directo. Misión imposible. «Nos han avisado por teléfono y no me lo podía creer. Ha hecho historia. Luego hemos visto el reportaje en La 2 y he llorado, claro», confesaba Carmen.
Jerónimo Bucero, su marido, la vio desde Madrid «más relajada y concentrada que de costumbre. Físicamente está espectacular y en la técnica ha madurado». Sabía que era capaz: «Los que estamos todos los días con ella teníamos esperanzas de que lo lograra. Y aún puede seguir mejorando, yo creo que puede llegar a los 15 metros. Hoy Carlota Castrejana tenía previsto llegar a Madrid con la delegación española y lo celebrará con todos ellos.