«Era difícil jugar bien contra un rival tan complicado como el Barakaldo», aseguraba Juan Carlos Herrero en la sala de prensa de Las Gaunas. En su opinión, «el rival fue un muy buen equipo y aun así nosotros creamos las mejores oportunidades del partido».
El técnico enumeró las dos de Ailton (la del minuto 35 y otro cabezazo que no llegó a conectar con precisión en el 47) contra «una de ellos y con un golpeo desde fuera del área. Lo que hemos demostrado es que somos un equipo difícil de ganar, y lo hemos hecho ante el tercero de la clasificación, que si está ahí será por algo».
Íñigo Liceranzu fue tajante a la hora de resumir el partido: «Por el número de tiros a puerta, el 0-0 era el resultado más fácil. Ellos han tirado una en el primer tiempo y nosotros otra en el segundo. Así que un puntito... y ya tenemos 44. Nos falta uno para cumplir el objetivo y aún quedan doce partidos».
El técnico vasco reconoció que «en algunas fases del segundo tiempo perdimos el control en el centro del campo y nos empujaron un poco hacia el área. Por eso pudo dar la sensación que defendíamos con cinco, con Solaún en el centro; pero nuestros laterales estaban más adelantados».
En lo que coincidieron ambos técnicos fue en las malas condiciones del campo. Liceranzu aseguró que «algunas zonas el balón se quedaba atascado y eso es un problema para un equipo como el nuestro que, como el Logroñés, conduce mucho el balón. Además el bote era inestable, lo que despistó mucho a los jugadores de los dos equipos».