La comisión municipal que investiga las supuestas irregularidades detectadas por los grupos de la oposición en sendas promociones de chalés en Ibaiondo y Ali recuperó ayer la serenidad tras el tono crispante y bronco del viernes. Después de la negativa del concejal de Urbanismo a responder en esa sesión a las preguntas de los partidos, el alcalde utilizó ayer su turno de comparecencia para respaldar sin fisuras la «magnífica», «honesta» y «ejemplar» gestión de Jorge Ibarrondo. Alonso emplazó también al PNV, PSE, EB y EA a que pongan las dos polémicas promociones -el encarecimiento de los chalés de Ibaiondo y la construcción de siete casas en Ali en lugar de seis- en manos de los tribunales.
El regidor popular se enfrentó a una auténtica batería de cuestiones en las tres horas que se prolongó la sesión. En torno a medio centenar le lanzaron desde la oposición. Pero ni en el caso de Ali, ni en el de Ibaiondo, aportó novedad alguna. Ya lo advirtió nada más pulsar el micrófono: «no vengo a hacer valoraciones de las declaraciones de los técnicos ni a hablar de metros. Ni estoy capacitado, ni soy la persona idónea», apostilló.
Los portavoces políticos abrieron el fuego con el 'caso Ali'. Uno por uno le interrogaron por cuándo se enteró de la existencia del informe del jefe del servicio de Edificaciones en el que mostraba su sorpresa porque la promoción del número 2 de la calle Asestadero tuviera licencia y se estuviera ejecutando tras haber informado de manera desfavorable. «¿Qué instrucciones dio y a quién cuando leyó que el técnico recomendaba investigar la legalidad de esos chalés?», le conminaron a responder desde la oposición.
Obrar en consecuencia
El presidente de la Corporación zanjó que la competencia para conceder permisos de obra «es del concejal de Urbanismo, no de los técnicos, y merece toda mi confianza y credibilidad». «Realmente no hay nada raro más allá de la discrepancia de un técnico», afirmó. El portavoz del PNV, Mikel Martínez, aprovechó su turno para dudar de la confianza del alcalde en Ibarrondo, «cuando no le ha dejado hablar», dijo en relación a la fallida comparecencia del concejal de Urbanismo el viernes, y que se repetirá mañana.
Tras un receso, los concejales de la oposición abordaron el sobrecoste de los 24 chalés bioclimáticos de Ibaiondo. «Es una estafa que el pleno fije un precio a una casa y luego el Gobierno establezca otro», criticó el edil socialista Juan Carlos Alonso.
El alcalde reiteró que «el pleno sabía que ese precio no se ajustaba al coste real de las viviendas y se ajustó». Agregó, asimismo, que los adjudicatarios conocían lo que iban a costar cuando se apuntaron a la promoción.
De forma contraria a la opinión del Síndico, para quien la constructora cobró dos veces el sobreprecio, el alcalde no ve que la constructora de los chalés, Opacua, se haya enriquecido de forma «ilícita, pero «si esta comisión demuestra lo contrario, se obrará en consecuencia», concluyó.