El Alto de Uleta no va a ser el único punto de la capital alavesa que va a asistir a la construcción de un establecimiento hotelero en los próximos años. Júndiz, Zaramaga, Las Trianas y el Casco Medieval acogerán también negocios similares en lo que parece un nuevo 'boom' del sector en la ciudad.
Hace ya un año que la cadena británica Holiday Inn expresó su interés por gestionar un hotel «cómodo y sencillo» en el polígono de Júndiz. En concreto, en el área de ocio y servicios que se levanta ya en la zona, y que ha sido impulsada por un grupo de empresarios alaveses propietarios de 136.000 metros cuadrados de terreno. El complejo previsto, que llevará la marca 'Express de Holiday Inn', cuenta con 96 habitaciones.
Más o menos a la par se deberá abrir el aparthotel con 72 estudios que tres constructoras navarras edifican ya en el Centro de Negocios El Boulevard, en la esquina este del complejo comercial. Bastante más tiempo, sin embargo, tardará en materializarse el plan de la cadena Abba para participar en la renovación integral de la manzana de la plaza de toros con un hotel. Sobre todo porque el Ayuntamiento no ha fijado todavía la fecha del derribo del viejo coso. Aun así, la idea se mantiene vigente.
De forma muy probable, entre uno y otro complejo se remodelará el palacio de los Álava Velasco, en el Casco Medieval, para emprender una nueva etapa como hotel con encanto. Un grupo de inversores lo adquirió a finales de 2006 con ese propósito. Por ahora, los arquitectos contratados estudian sus posibilidades.
Un aparthotel en el aire
Hasta hace bien poco se unía a estos cuatro proyectos, si bien con una gran demora, un quinto para construir otro aparthotel -éste con 80 habitaciones y un moderno balneario-. El lugar, la primera línea de Zabalgana.
Aunque los arquitectos encargados de su diseño estaban a punto de terminar el proyecto básico para presentarlo al Ayuntamiento y obtener la licencia de obra, han recibido instrucciones de la propietaria del terreno, la empresa Blaser Casala, para que lo dejen aparcado. ¿La razón? Que en Vitoria empieza a haber demasiado plan hotelero y, en definitiva, demasiada competencia.