El comercio llodiano remató ayer una temporada invernal «desigual» con una exitosa feria de saldos, que colmó las expectativas de comerciantes y clientes. La climatología ayudó porque desde primera hora de la mañana, los rayos de sol templaron la temperatura del patio cubierto del Instituto. Una de las dependientas recordaba que «hace un año, nos quedamos helados. Hizo mucho frío». Los clientes también se animaron y a mediodía era casi imposible acceder a algunos puestos.
Los de más éxito fueron los de ropa y calzado. Aunque muchos visitantes aseguraron que «sólo veníamos a echar un vistazo», no pudieron resistirse a la tentación de los precios, que en ocasiones estaban rebajados hasta un 80%. «Sale mejor venir aquí que tomarse un vermú», explicó Adolfo Guerrero, de Galerías Llodio, que despachaba toallas de playa por menos de tres euros.
Soraya Cuadrado, de El Desván, tampoco daba a basto a envolver portafotos, cuadros, figuras y ceniceros de su tienda de decoración. «Hay un montón de gente», comentaba satisfecha mientras se movía con dificultad entre la gran cantidad de visitantes que llenaban su stand.
«Seguimos ofreciendo la misma calidad y garantía de siempre, aunque perdamos dinero», aseguró Agustín Alonso, de La Piel y Nobuck. Lo cierto es que sus zapatos casi volaban entre los clientes, que en ocasiones se sentían frustrados porque «no encuentro mi número».
Satisfacción
Los clientes disfrutaron de la jornada. El parque infantil estuvo lleno de niños durante toda la mañana y la visita resultó interesante para los padres. Belén Goiri se marchó pronto con un balance satisfactorio. «Es la segunda vez que acudo a esta feria. He cogido cosas para los críos, de invierno y de verano, pero hay que venir con la menta abierta. Creo que es una idea estupenda», aseguró mientras cargaba con varias bolsas de compras.
Nerea Prieto por su parte, también saldó la mañana con diferentes compras para su bebé. «Sólo había venido a mirar lo que había, pero los precios están muy bien y he terminado por comprar ropa y calzado para el niño», detalló. Lo mismo le ocurrió a Loli, que ha convertido la feria de saldos en una cita habitual. «Es la segunda vez que vengo y estoy encantada», aseguró mientras miraba con satisfacción los zapatos que se acababa de comprar.
Quienes lo deseen todavía tienen la oportunidad de visitar el mercado de los descuentos durante la jornada de hoy.