La Rioja Alavesa vive un momento dulce al amparo del vino. La cuadrilla, en la que están censadas 10.926 personas, afronta un ciclo de clara expansión. A la buena marcha del sector vinícola se ha unido en los últimos tiempos su irrupción en el mercado turístico de la mano de la enología. El hotel de Gehry para Riscal en Elciego ha sido el aldabonazo más reciente para convertirse en un reclamo de lujo. Pero la mejoría socio-económica de la zona y de sus familias se transmite también al mercado de la vivienda.
Más de 220 nuevas casas están en construcción, con licencias ya concedidas en diferentes ayuntamientos. Labastida y Oion figuran a la cabeza, con cerca de 80 obras en cada pueblo. Otras 200 pueden concretarse a lo largo del próximo trimestre y sobre la mesa hay planes ambiciosos -sobre todo, en torno a los proyectos de campos de golf- que pueden añadir otro millar largo a la relación. Tampoco parará ahí esta dinámica, pues los expertos del Gobierno vasco y de la Diputación estiman en el Plan Territorial Sectorial que las 7.300 viviendas repartidas ahora en los 15 municipios de la comarca pueden convertirse en 10.000 ó 11.000 en el plazo de ocho años. Un incremento que rondaría el 40% o 50%.
«En Labastida esperamos construir una media de 150 nuevas casas cada uno de los próximos diez años», explica su alcalde, Ignacio Gil Orive. La localidad es el mejor exponente de esta pujanza urbanística, en este caso muy vinculada a las segundas residencias -lidera este ranking en el País vasco junto a Zarautz-, aunque estos últimos meses vive una dura y a veces crispada polémica en torno al proyecto de campo de golf. «Preveemos levantar en esa zona 750 viviendas y se harán, porque están contempladas en el plan territorial, haya o no haya golf», sentencia el regidor del PP.
Oion es el otro municipio de la zona, por encima de Laguardia, donde la construcción vive un buen momento, en este caso más vinculado a su desarrollo industrial. También influye la presión inmobiliaria de la vecina Logroño y el éxodo que provocan entre los jóvenes de la capital los precios muchos más accesibles de sus pisos.
Los pequeños municipios de la cuadrilla se quejan, en cambio, de que el plan territorial aprobado por las instituciones limita y restringe de manera importante sus posibilidades de expansión y crecimiento. «Sólo concede margen a las tres cabeceras de la comarca, Laguardia, Oion y Labastida. Los demás pueblos estamos así condenados a vivir estancados», denuncia el alcalde de Villabuena, el nacionalista Juan José García Berrueco. «No se contempla que podamos acceder tampoco a las pisos de VPO y no podemos ofrecer casa a los que trabajan en nuestras bodegas», que optan por vivir en Logroño, Vitoria o Laguardia. «Es un plan si no conservador, al menos bastante continuista», admite el arquitecto de la cuadrilla Iñigo Melero.
Sin alarma
Pese a que la vivienda puede crecer hasta un 50% en ocho años, la situación no parece alarmar a nadie salvo en el caso de Labastida, con su polémico proyecto para construir un golf en la Sierra de Toloño rodeado de 750 casas. «La Rioja Alavesa ha crecido hasta ahora de manera ordenada y no parece que el ladrillo sea una amenaza a la orden del día», asegura el director de Ordenación del Territorio del Gobierno vasco, Martín Arregi. Una opinión que comparte el jefe del Servicio de Urbanismo de la Diputación alavesa, Javier Gatón. «Nuestra situación no tiene nada que ver con las noticias que nos llegan de las costas andaluza o levantina», afirma. Con todo, el Ejecutivo sostiene que cuidará una concepción urbanística que prime el aprovechamiento del suelo, un bien escaso, y limite las urbanizaciones aisladas, dando preferencia a la construcción en torno a los núcleos consolidados.
Pese a que la situación se ve sin agobios, no deja de haber voces cautelosas. «Extraña que algunos municipios quieren completar el primer año todas las viviendas previstas para ocho o dieciséis ejercicios», afirmó el jueves en el Parlamento el catedrático Iñaki Lasagabaster, asesor de los vecinos de Labastida opuestos al proyecto del golf. «Ojalá en la Rioja Alavesa no prime la visión a corto plazo y no se ponga en peligro la gallina de los huevos de oro», alertó en el mismo debate el socialista Jesús Loza.