El Ayuntamiento de Vitoria dará en breve la licencia de actividad a la Fundación Gokai, lo que permitirá a la entidad comenzar a ejercer su actividad en sus nuevas instalaciones de Júndiz, que por el momento carecen de este permiso pese a estar ya terminadas. Este hecho fue denunciado la semana pasada por el concejal de EA Antxon Belakortu, quien sugirió que «ponía en riesgo» la continuidad de los empleos de la veintena de discapacitados que trabajan en el centro.
El asunto motivó ayer un duro enfrentamiento entre el edil de EA, Antxon Belakortu, y el concejal de Urbanismo, Jorge Ibarrondo, del PP. Ibarrondo acusó a Belakortu de mediar en el caso bajo intereses «partidistas», dado que el gerente de la fundación «es concejal de EA en Barakaldo. Y no sólo eso -agregó el edil popular-, sino que ha puesto a trabajar en la fundación y en empresas paralelas a su esposa, a sus hijos y a su cuñado. Todo ello -apuntó-, financiado por el Departamento vasco de Trabajo, también en manos de EA».
A juicio de Ibarrondo, Belakortu trató de «culpar» al Ayuntamiento de un «posible expediente de regulación de empleo» en Gokai, «con la acusación de que no les damos la licencia. Pero se la vamos a dar», zanjó. «No nos podrá acusar de la mala gestión político-familiar de esa empresa», agregó. Para el concejal de EA, Ibarrondo es «patético».