Peleas, navajazos, discusiones y todas las reyertas imaginables son cada vez más comunes en el barrio de Coronación de Vitoria, según sus vecinos. El ruido de las sirenas azules es ya frecuente en los alrededores de Aldabe y la plaza de Santo Domingo.
Residentes y comerciantes de la zona, testigos silenciosos de lo que ocurre, no sienten «un gran miedo», pero viven con incertidumbre este aumento de actos vandálicos que les recuerda a lo sufrido hace dos años, cuando los robos eran muy comunes. «Entre la gente sí que hay una sensación de inseguridad. Dos señoras me contaron que les habían robado el móvil mientras hablaban», señaló a EL CORREO Felisa Gutiérrez, de Ultramarinos Gutiérrez, .
En la pastelería La Peña Dulce, recuerdan una pelea en la que tuvo que intervenir la Ertzaintza. «Dijeron que le habían clavado algo», recuerda Silvia Ortiz.
Mucho más precisos son en un local cercano. «Fue el lunes. Vinieron ambulancias y policías porque había cuatro personas con navajas. Nos sentimos inseguros».
Pero es durante el fin de semana cuando la situación empeora. «Parece ser que el Casco Viejo se ha convertido en una zona de deshinibición y la gente viene por aquí a hacer maldades», denunció Judir Ruiz de Azua, dueña de la floristería Hierbabuena.
Mila Calzada ya no aparca su coche por la zona. «He visto de todo, robos en coches, peleas... Y todavía nos queda mucho por ver», exclama con indignación.
De incógnito
A María Zamarreño, no le sorprenden estos actos. «Estas cosas han pasado toda la vida. Lo que sí que es cierto es que la Policía debería pasarse más por aquí, aunque sea de incógnito», señaló.
La falta de seguridad es una sensación muy común entre los comerciantes y vecinos. «La Policía ha tomado muchas medidas, pero esa inseguridad siempre está presente. La verdad es que los serenos también hacen mucho», comenta la dependienta de una local de la plaza Aldabe.