La dirección de Kemen, una fabrica de muebles de Vitoria que depende hace siete años de la multinacional norteamericana Haworth, aseguró ayer que cerrará la fábrica si los 150 trabajadores que quedarían en la planta, tras un recorte de medio centenar de empleos de la plantilla actual, no aceptan rebajar sus sueldos en un promedio de 150 euros al mes
Los directivos de la instalación vitoriana plantearon ayer esa amenaza tras reunirse el martes con la dirección europea de Haworth, una circunstancia que portavoces sindicales estiman que ha sido decisiva para un endurecimiento de su postura. El asesor de UGT, José Juan Portillo, indicó que «ayer vencía el período de consultas del expediente de regulación para suprimir los 56 puestos que planteó la empresa, y esperábamos que se iba a encontrar una solución al tema del recorte de la prima, que era la principal dificultad».
Portillo explicó que había un preacuerdo para lograr el recorte de personal por vías no traumáticas, y que existían posibiliadades para negociar un reajuste de la prima de producción, causante de la merma salarial de 150 euros, menos drástico
Rechazo sindical
El ultimátum planteado ayer por los responsables de la planta dificulta un posible acuerdo, pues además de la merma salarial, Kemen pide que el personal que quede en plantilla acepte un plan de austeridad salarial, con alzas de salario medio anual inferiores a un punto, hasta 2010.
Los delegados de UGT, LAB y ELA que componen el comité de empresa acordaron comunicar a la dirección el rechazo a su imposición.