La calle Carmen va a sufrir un cambio fundamental en los próximos meses. La transformación vendrá de la mano de las nuevas urbanizaciones que se están promoviendo en la zona para levantar 130 pisos, todos de carácter libre. Supondrá la demolición de algunos de los edificios más antiguos de Llodio.
La primera actuación ha supuesto ya la desaparición de una de estas casas. La de la familia Larrea, donde se levanta un bloque de 21 nuevos pisos. Desde esta zona se abrirá una calle que tendrá acceso directo a la plaza proyectada sobre el parking de Aldaikoerreka, que también está en construcción.
La urbanización que ocupará la margen derecha de la calle, en el tramo entre el BBVA y la calle Doctor Fleming, también avanza. Esta misma semana se ha aprobado el proyecto de reparcelación, paso previo a la presentación del proyecto de urbanización y el inicio de las obras.
En esta zona se van a levantar otros 67 pisos, lo que provocará la desaparición de la mayor parte de las casas: la casa de la familia Galíndez; la de los herederos de Agapito Eguía, con el concesionario de Peugeot; la de los hermanos Urquijo Gómez y la de la familia Gorostiaga, junto con la antigua tienda de electricidad. Todos estos inmuebles, casi los únicos que quedan en pie del antiguo casco urbano, serán demolidos para dar paso a nuevos bloques de pisos. Sólo quedará en pie la casona de la antigua farmacia Tipular.
Zona abandonada
La última urbanización se sitúa a la altura del cruce con José Arrúe y ocupa parte del estacionamiento de coches. Los promotores ya han pedido permiso para levantar otras 21 casas.
Una cantidad similar se podrá construir en el parking habilitado recientemente cerca del ambulatorio. La edificación en esta zona permitirá mejorar una zona hasta ahora abandonada. De hechos, los residentes han denunciado en varias ocasiones el mal estado en que se encuentran las aceras derivado del paso continuo de coches, así como la carencia de farolas y la constante suciedad.